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Crece la tensión por un posible ataque de EE.UU a instalaciones en Venezuela y Maduro pide ayuda a Rusia, China e Irán

El gobierno de Donald Trump ya tomó la decisión de atacar instalaciones militares dentro de Venezuela, que incluirían puertos, aeropuertos y otros blancos supuestamente vinculados al tráfico de droga, y la ofensiva sería inminente, según dijeron fuentes al Miami Herald y a The Wall Street Journal. Los ataques buscan presionar al máximo al régimen venezolano con un claro mensaje: Nicolás Maduro y su entorno deben renunciar.

En este tenso contexto, Maduro pedió ayuda a Rusia, China e Irán para mejorar sus capacidades militares con radares defensivos, reparaciones de aviones y potencialmente misiles, según documentos internos del gobierno de Estados Unidos obtenidos por The Washington Post.

Trump juega a la ambigüedad sobre un ataque. Cuando este viernes se le preguntó si estaba evaluando una acción inminente de este tipo dijo que no había una decisión al respecto. Pero ya ha dejado entrever varias veces que podía atacar por tierra objetivos narcos.

Días atrás, Trump había dicho: «Ya llevamos la delantera en el ámbito marítimo y ahora nos centraremos en bloquear el ingreso de drogas por vía terrestre. Eso resultará extremadamente sencillo».

En otra fuerte señal de que la ofensiva sería inminente, la Administración Federal de Aviación (FAA) estableció este viernes una prohibición temporal de vuelos en la zona de Ceiba, en el este de Puerto Rico y sede de una antigua base militar estadounidense. La restricción está vigente hasta el 31 de marzo de 2026, por «razones especiales de seguridad». «El Gobierno de Estados Unidos podrá usar fuerza letal contra la aeronave en vuelo si determina que representa una amenaza inminente para la seguridad», afirmó el aviso de la FAA.

En Washington hay una sensación que el ataque ocurrirá indefectiblemente, sólo que se analiza cuándo y a qué escala. Estados Unidos ha desplegado en el Caribe un arsenal de guerra sin precedentes en la zona, que incluye la movilización la semana pasada del portaviones USS Gerald Ford, el buque de guerra más grande y moderno del mundo.

Estados Unidos ha atacado estas semanas en el Caribe y el Pacífico a varias embarcaciones que supuestamente traficaban drogas, con casi 60 muertos.

Miembros de las fuerzas de seguridad de Venezuela y seguidores del régimen, durante una marcha en Maracaibo, este jueves. Foto: REUTERS  Miembros de las fuerzas de seguridad de Venezuela y seguidores del régimen, durante una marcha en Maracaibo, este jueves. Foto: REUTERS

“Si bien Trump negó que algo inmediatamente esté en camino, creo que se avecina una escalada de ataques limitados contra blancos en tierra, si no es este fin de semana, quizás la semana próxima”, dijo a Clarín Evan Ellis, investigador de estudios latinoamericanos en el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos.

La llegada del Grupo de Batalla del Portaviones Ford, el regreso del presidente Trump de su gira de Asia, y la «eliminación» de embarcaciones narco indican que la próxima etapa comenzará pronto. “Esta próxima etapa podría ser contra laboratorios de drogas, puertos o aeropuertos militares, usado por comandantes militares del Cártel de los Soles para enviar drogas, o posiblemente bunkers de comandantes menores, para aumentar la presión”, agregó Ellis.

“Si esto no logra cercar a Maduro, lógicamente una acción de escala grande, decisiva para eliminar o quitar el liderazgo del Cártel de los Soles, podría ocurrir a fines de noviembre, o a comienzos de diciembre”, estimó el experto.

Trump ha acusado a Maduro de liderar el Cártel de los Soles -organización a la que designó como terrorista– y EE.UU. ha ofrecido hasta 50 millones de dólares por la captura del venezolano, que se resiste a dejar el poder a pesar de haber perdido las elecciones presidenciales el año pasado.

La ofensiva estadounidense busca supuestamente destruir instalaciones utilizadas por esta organización narcotraficante, pero el objetivo es también la caída de Maduro y su régimen.

Estados Unidos vincula a Nicolás Maduro con el grupo narco Cártel de los Soles. Foto: EFE Estados Unidos vincula a Nicolás Maduro con el grupo narco Cártel de los Soles. Foto: EFE

Las fuentes le dijeron al Herald que los objetivos podrían ser alcanzados por aire en cuestión de días o incluso horas y que la ofensiva también tiene como fin decapitar la jerarquía del cártel. Si bien las fuentes se negaron a decir si el propio Maduro es un objetivo, una de ellas dijo que su tiempo se está acabando.

«Maduro está a punto de encontrarse atrapado y pronto podría descubrir que no puede huir del país, aunque así lo decida», dijo la fuente al Herald. «Lo que es peor para él, ahora hay más de un general dispuesto a capturarlo y entregarlo, plenamente consciente de que una cosa es hablar de la muerte y otra verla venir». El funcionario se refería a un posible resquebrajamiento dentro del entorno de Maduro.

El régimen venezolano, mientras tanto, ha pedido ayuda a países amigos. Según documentos internos de EEUU. obtenidos por The Washington Post, Maduro solicitó asistencia a Rusia, China e Irán.

El presidente escribió una carta a Vladimir Putin y estaba destinada a ser entregada durante una visita a la capital rusa por un asesor de alto rango este mes. Según los documentos, también redactó una carta al presidente chino, Xi Jinping, en busca de «cooperación militar ampliada». Al régimen iraní le pidieron particularmente «equipos de detección pasiva», «codificadores GPS» y «drones con un alcance de 1.000 km», según los documentos.

No trascendió cuál había sido la respuesta de esos países a los pedidos de Maduro.

Los objetivos en la mira de Washington

El gobierno de Trump ha identificado objetivos en Venezuela que incluyen instalaciones militares utilizadas para el contrabando de drogas, según funcionarios dijeron al Journal. Si bien el presidente no ha tomado una decisión final sobre la orden de ataques terrestres, se centrarían en objetivos que se encuentran en el nexo de las bandas de narcotraficantes y el régimen de Maduro.

Los objetivos potenciales bajo consideración incluyen puertos y aeropuertos controlados por el ejército que supuestamente se utilizan para traficar drogas, incluidas instalaciones navales y pistas de aterrizaje, según uno de los funcionarios.

Los ataques aéreos contra objetivos dentro de Venezuela marcarían una escalada significativa de la campaña, que hasta ahora se ha limitado a ataques aéreos contra embarcaciones que supuestamente contenían drogas.

El gobierno de Trump se ha centrado en particular en combatir la crisis del fentanilo, ya que las muertes relacionadas con la droga en los EE. UU. se han disparado en los últimos años.

Sin embargo, ese opioide sintético se produce en México con precursores chinos. No hay evidencia de que Venezuela produzca o trafique fentanilo, dicen los expertos. El país más bien ha sido durante mucho tiempo una ruta de tránsito para la cocaína colombiana, y algunos funcionarios gubernamentales y militares venezolanos de alto rango han sido acusados por fiscales estadounidenses de contrabando de esa droga.


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