La Unión Industrial del Chaco alerta sobre un escenario económico crítico

El presidente de la Unión Industrial del Chaco (Uich), Aldo Kastón, entrevistado por «El resumen de Natagalá» advirtió sobre el agravamiento de la situación que atraviesa el sector productivo, al señalar un fuerte incremento en la mora crediticia y una sostenida caída de la actividad.
Kastón expuso un diagnóstico crítico que refleja la compleja realidad que enfrentan las empresas tanto en la provincia como en el resto del país.
En ese contexto, el dirigente subrayó que la problemática no es exclusiva del Chaco, sino que responde a un fenómeno de alcance nacional. «El Chaco no es una isla, la situación es la misma en todo el país», sostuvo, en referencia a los datos que evidencian un deterioro generalizado en la industria argentina, marcado por la contracción del consumo, el encarecimiento del financiamiento y la caída de la inversión.
Además, respaldó sus argumentos con informes recientes, entre ellos el del Banco de la Provincia de Buenos Aires, que revelan un incremento significativo en la mora financiera de las empresas, superando el 100% en algunas jurisdicciones durante el último año. Este escenario, explicó, evidencia el deterioro de la cadena productiva y las crecientes dificultades para sostener la actividad industrial en un contexto económico adverso.
Consultado sobre la coyuntura actual, el titular de la entidad industrial destacó la ausencia de señales de recuperación. «No encontramos el piso, seguimos en caída. La idea es lograr algún tipo de emergencia para sacarnos un poco la asfixia», expresó.
Asimismo, Kastón advirtió que la situación es crítica y se agrava progresivamente. «La situación está día a día empeorando y no hay ninguna posibilidad de ver el famoso rebote del que ellos hablaban al principio», afirmó, remarcando la falta de estabilización en la economía y el impacto negativo que esto genera sobre la producción y el empleo.
PROPUESTA DE EMERGENCIA INDUSTRIAL
Y RECLAMOS AL GOBIERNO
Ante este panorama, representantes de diez provincias del norte argentino impulsan un proyecto de emergencia industrial de alcance nacional, con el objetivo de mitigar los efectos de la crisis y brindar herramientas de alivio al sector productivo. La iniciativa busca establecer medidas urgentes que permitan sostener la actividad y evitar el cierre de empresas.
«Nosotros en este momento estamos trabajando con un grupo de diez provincias, las diez provincias del norte, para ver si podemos lograr un dictamen sobre emergencia industrial para todo el país», explicó Kastón, al detallar el trabajo conjunto que llevan adelante las entidades empresariales de la región para obtener respaldo legislativo.
Entre los puntos centrales del proyecto se destacan el freno a los embargos y la implementación de medidas de alivio fiscal. «Primero, la parte impositiva: frenar los embargos», señaló el dirigente, precisando que la iniciativa ya fue presentada en el Senado y busca sumar adhesiones de representantes de distintas jurisdicciones para garantizar su aprobación.
En ese sentido, advirtió sobre la presión ejercida por el organismo recaudador y sus efectos sobre la estabilidad de las empresas. «La idea es lograr algún tipo de emergencia para ver si podemos sacarnos un poco el asfixio que nos genera el Arca, porque van a comenzar -o ya comenzaron- los embargos y demás a todas las cuentas», expresó, describiendo el impacto financiero que afronta el sector.
IMPACTO EN EL EMPLEO Y EL ENTRAMADO PRODUCTIVO
El deterioro de la actividad industrial tiene consecuencias directas sobre el empleo y el tejido productivo, especialmente en economías regionales como la chaqueña. Según informó el titular de la Uich, la provincia ya registra un elevado número de cierres empresariales que evidencian la gravedad de la situación.
«Hasta octubre del año pasado cerraron 900 empresas en la provincia y todavía no tenemos el resultado de este año. O sea, creemos que hay por lo menos 300 más que cerraron», indicó, al alertar sobre la profundización de la crisis y sus efectos sobre la generación de puestos de trabajo y la competitividad regional.
El dirigente remarcó la ausencia de nuevas inversiones capaces de compensar las pérdidas. «No hay rebote y tampoco nuevos emprendimientos que compensen lo que se pierde.
Algunas inversiones ayudan, pero no alcanza», afirmó, al describir un escenario en el que las iniciativas empresariales resultan insuficientes para revertir la tendencia negativa.
Asimismo, advirtió que incluso los proyectos productivos recientemente inaugurados enfrentan un futuro incierto debido al contexto económico.
En este sentido, sostuvo que la industria continúa produciendo en la medida de sus posibilidades con el objetivo de sostener la actividad y preservar las fuentes laborales.
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