Larregain: «Dios no domina, sirve; no se impone, se entrega; no humilla, se arrodilla ante el hombre»

En la Misa Vespertina de la Cena del Señor, el arzobispo de Corrientes, monseñor Adolfo Larregain convocó a los fieles a entrar en el corazón del Triduo Pascual con una sola certeza: Dios no domina, sirve.
La Santa Misa del Jueves Santo, fue presidida por el arzobispo de Corrientes, monseñor Adolfo Larregain. La misma se realizó en el Atrio de la Iglesia Catedral con presencia de multitud de fieles que acompañan las celebraciones centrales de esta Semana Santa 2026.
En su Homilía, Larregain destacó que con la celebración del Jueves Santo, la Iglesia no inicia un simple recuerdo histórico, sino que es introducida en el misterio vivo del amor de Cristo. Una de las frases centrales de su mensaje fue tomada del Evangelio de Juan: “los amó hasta el extremo” (Jn 13,1). Un extremo que no mide intensidad, sino forma: un amor que se dona, que se abaja, que se hace servicio.
El centro de la predicación lo ocupó el lavatorio de los pies, relatado por San Juan (Jn 13,1-15). “Jesús se levanta de la mesa, se quita el manto y se arrodilla ante sus discípulos: un gesto desconcertante que Pedro rechaza porque no comprende que el amor de Dios se manifieste en el abajamiento”. Allí, se subrayó, está el corazón del Evangelio: “Dios no se impone, se entrega; no humilla, se arrodilla ante el hombre”.
La homilía de Larregain recordó las palabras del Papa Francisco – la Eucaristía no es un premio para los perfectos, sino el alimento de los débiles – y la invitación del Santo Padre León XIV a redescubrir la Eucaristía como fuente de comunión y misión. Porque cada vez que se celebra, no se repite un gesto pasado: se entra en el hoy de Dios.
Diario Época
Source link



