Germán Oestmann: «Hay una pérdida notable en el poder adquisitivo»

En el marco del 95° Plenario de Rectoras y Rectores del Consejo Interuniversitario Nacional, realizado en la Universidad Nacional de La Pampa, se desarrolló un encuentro clave para el análisis de la situación actual del sistema universitario argentino.
La reunión congregó a autoridades académicas de todo el país en un contexto caracterizado por fuertes tensiones presupuestarias y salariales, que atraviesan de manera transversal a las instituciones de educación superior.
Durante el encuentro, se abordaron problemáticas estructurales que afectan tanto el funcionamiento cotidiano de las universidades como la sostenibilidad de sus proyectos académicos, científicos y de extensión.
El plenario se constituyó como un espacio de deliberación institucional orientado a visibilizar las dificultades y definir estrategias de acción frente al escenario vigente.
En este contexto, el rector de la Universidad Nacional del Chaco Austral (Uncaus), Germán Oestmann, participó activamente de los debates y expuso una serie de preocupaciones vinculadas al deterioro de los recursos universitarios. Su intervención se inscribió en una línea de análisis compartida por múltiples autoridades, que advirtieron sobre la gravedad de la situación.
El encuentro también permitió articular posiciones comunes respecto de la necesidad de fortalecer el financiamiento universitario, garantizar condiciones laborales adecuadas y preservar el rol estratégico de la universidad pública en el desarrollo nacional. Estas definiciones se producen en un momento en el que el sistema enfrenta restricciones crecientes.
Las deliberaciones del plenario reflejaron un consenso amplio en torno a la necesidad de adoptar medidas urgentes para revertir el deterioro acumulado en los últimos años, particularmente en lo referido al poder adquisitivo de los salarios y a los recursos destinados al funcionamiento institucional.
PREOCUPACIÓN POR EL DETERIORO PRESUPUESTARIO Y SALARIAL
Durante su intervención, Oestmann expresó su preocupación por la magnitud de la crisis que afecta al sistema universitario.
En ese sentido, afirmó que los temas tratados en el plenario «tienen un gran impacto para el sistema universitario», subrayando la relevancia de las discusiones mantenidas en ese ámbito.
El rector señaló que se registra una pérdida sostenida del poder adquisitivo tanto en los salarios del personal docente y no docente como en los fondos destinados a gastos de funcionamiento. Esta situación, según indicó, compromete la capacidad operativa de las universidades y limita su desarrollo.
Asimismo, advirtió que en los últimos meses se ha profundizado la devaluación de los ingresos de los trabajadores universitarios, en un contexto inflacionario que supera ampliamente las recomposiciones salariales. Este fenómeno impacta directamente en la calidad de vida del personal y en la estabilidad del sistema.
En relación con esta problemática, Oestmann sostuvo que «hay una pérdida notable del poder adquisitivo que va a llevar muchos años recomponer», enfatizando la complejidad del proceso de recuperación salarial y las dificultades que implica revertir el deterioro acumulado.
El rector también hizo referencia a la necesidad de avanzar en la implementación efectiva de la ley de financiamiento universitario, señalando que, pese a haber sido aprobada, aún no cuenta con reglamentación por parte del Poder Ejecutivo nacional, lo que impide su aplicación concreta.
Datos del sistema
Como parte de la información difundida en el plenario, desde el Consejo Interuniversitario Nacional se advirtió que la situación presupuestaria del sistema universitario es crítica.
Entre 2023 y 2026, las transferencias a las universidades registraron una caída del 45,6% en términos reales, lo que afecta gravemente su funcionamiento.
En el mismo período, los salarios universitarios aumentaron un 158%, mientras que la inflación alcanzó el 280%, lo que implica una pérdida del 32% del poder adquisitivo. Esta caída equivale a más de siete salarios y ubica los ingresos en uno de los niveles más bajos de los últimos 23 años.
Por su parte, los gastos de funcionamiento se encuentran en torno al 40% de su valor real respecto a 2023, lo que representa la pérdida de casi nueve meses de financiamiento para las universidades nacionales.
Este escenario tiene un impacto directo en áreas clave como la ciencia, la extensión universitaria, la infraestructura y los programas de becas, que registran recortes significativos que comprometen su continuidad.
El rol estratégico de la universidad pública
En su exposición, Oestmann destacó el papel fundamental que cumple la universidad pública como herramienta de inclusión social y desarrollo territorial. Subrayó especialmente su impacto en el interior del país, donde muchas instituciones han contribuido a ampliar el acceso a la educación superior.
El rector remarcó que el crecimiento del sistema universitario ha permitido que numerosos estudiantes se conviertan en la primera generación de profesionales en sus familias, generando transformaciones significativas en términos de movilidad social y oportunidades laborales.
En este sentido, valoró el aporte de las universidades al desarrollo local y regional, señalando que su presencia en distintas localidades ha impulsado procesos de crecimiento económico y fortalecimiento del tejido social.
Asimismo, planteó que el sistema universitario no solo cumple funciones educativas, sino que también desempeña un rol central en la producción de conocimiento, la innovación tecnológica y la vinculación con la comunidad a través de programas de extensión.
Estas dimensiones, según indicó, se ven actualmente amenazadas por la reducción de recursos, lo que pone en riesgo la continuidad de políticas públicas clave vinculadas al desarrollo científico y social.
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