Bancarios en alerta por aprietes para retiros voluntarios: posible medida de fuerza

La secretaria general de la Asociación Bancaria del Banco Nación en Resistencia, Cristina Camargo, advirtió sobre un escenario de creciente tensión en el sector financiero, marcado por la implementación de retiros voluntarios, la reducción de personal y la posibilidad de medidas de fuerza a nivel nacional.
En ese contexto, confirmó que el gremio se encuentra en estado de alerta y movilización, a la espera de definiciones que podrían derivar en un paro general.
Camargo explicó que la situación no solo involucra al Banco Nación, sino que atraviesa a todo el sistema bancario, donde, según indicó, se registran condiciones laborales aún más adversas en entidades privadas.
«Tenemos amenaza del cierre y es por eso que el 19, cuando fueron nuestras elecciones en Buenos Aires, el consejo directivo de la Bancaria declaró el estado de alerta y movilización, no solo por nosotros, sino también por el resto de los bancos», sostuvo.
En ese sentido, la dirigente llevó tranquilidad parcial al señalar que, al menos en el Banco Nación, no se prevén despidos masivos en el corto plazo.
Sin embargo, advirtió sobre la implementación de mecanismos que, en la práctica, derivan en una reducción del plantel. «Nosotros no tenemos previsto un masivo despido de compañeros», afirmó, aunque inmediatamente matizó: «Sí sabemos que se va a venir retiros».
Según detalló, actualmente se encuentran vigentes programas de retiro voluntario destinados a trabajadores cercanos a la edad jubilatoria. «En este momento tenemos retiros voluntarios en las mujeres de 53 años y en los hombres de 57 años, que les corresponde hasta su jubilación ese retiro con un 70%», explicó.
No obstante, Camargo cuestionó el carácter «voluntario» de estas medidas y denunció presiones indirectas por parte de la patronal. «Es un empujón. O sea, nos empujan a retirarnos», afirmó, al tiempo que remarcó el impacto que estas políticas ya han tenido en la dotación de personal. «Hoy hay 5 mil trabajadores menos que antes de cuando se inició la gestión», señaló.
La dirigente también reveló que se encuentra en análisis la implementación de un nuevo esquema de retiros, mientras crece la preocupación entre los empleados por la estabilidad laboral. «Ahora va a entrar un retiro nuevo. Se está trabajando en eso, como también se está trabajando en un futuro paro en los próximos días», adelantó.
En relación a las posibles medidas de fuerza, Camargo indicó que la decisión final será tomada en una instancia orgánica del gremio. «La definición se va a llevar adelante el martes 31, cuando se reúna el cuerpo de delegados en la provincia de Buenos Aires, y ahí se va a definir las medidas a seguir con un paro general», precisó.
Consultada sobre la participación de los trabajadores en la elaboración de estos programas de retiro, la secretaria general fue contundente al señalar que se trata de decisiones unilaterales. «Ellos no nos consultan absolutamente nada. Esto es del gobierno, de la patronal, de los directivos del Banco Nación», aseguró.
Asimismo, describió los mecanismos mediante los cuales, según denunció, se incentiva la adhesión a los retiros. «Te llegan varios mails invitándote a que te vayas», ironizó.
En esa línea, sostuvo que el contexto genera incertidumbre y temor entre los trabajadores, lo que termina inclinando la balanza hacia la aceptación de estas propuestas. «En el momento en que te están invitando, te van diciendo que se vienen los peores momentos, que te vas a quedar sin esto, sin lo otro, el banco de horas, las indemnizaciones. Es un apriete», denunció.
Camargo enfatizó la gravedad de esta situación y asumió la responsabilidad de sus declaraciones. «Me hago responsable de lo que digo: es un apriete», insistió.
De acuerdo a su análisis, este tipo de estrategias termina condicionando la decisión de los empleados, especialmente en un contexto de incertidumbre económica. «De esa manera, el compañero decide irse, aunque cobre un 70%’. Después, ¿en qué condiciones puede llegar a eso?», planteó.
La dirigente también puso el foco en el impacto humano de estas políticas, señalando que detrás de cada retiro hay historias laborales y proyectos de vida que se ven afectados. «La mayoría de los chicos se fue», lamentó, en referencia a la salida de trabajadores en los últimos meses.
En paralelo, advirtió sobre un contexto más amplio de crisis laboral que excede al sector bancario. «Se están dando cierre de sucursales de otras empresas y compañeros que están siendo despedidos», señaló al inicio de la entrevista, vinculando la situación del Banco Nación con una tendencia general en el mercado laboral.
Frente a este escenario, Camargo reafirmó el rol del gremio en la defensa de los derechos de los trabajadores. «El desafío como dirigente es no bajar los brazos», expresó.
En esa línea, reivindicó la importancia del Banco Nación como entidad pública y estratégica para el país. «Vamos a levantar las banderas del banco, con el nombre del Banco de la Nación Argentina. El banco no se vende», sostuvo.
Además, remarcó que la lucha no se limita a una sola institución, sino que abarca a todo el sistema financiero. «Vamos a estar y vamos a resistir hasta lo último no solo por Banco Nación, sino por todas las entidades que agrupa la Asociación Bancaria», afirmó.
La advertencia de posibles medidas de fuerza se da en un contexto de creciente conflictividad gremial, donde distintos sectores comienzan a manifestar su preocupación por la pérdida de empleo y el deterioro de las condiciones laborales.
En este marco, la reunión prevista para el martes 31 aparece como un punto clave para definir el rumbo de las acciones sindicales. De allí podría surgir la convocatoria a un paro general que impactaría en todo el sistema bancario.
Mientras tanto, el estado de alerta y movilización se mantiene vigente, con asambleas y consultas internas que buscan consolidar una posición común frente a las políticas implementadas.
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