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qué es el estrecho de Ormuz y por qué es importante para la economía mundial


El estrecho de Ormuz, que se ubica entre Omán e Irán, funciona como una de las rutas marítimas más importantes del mundo. A través de este paso circula cerca del 20% del petróleo que se comercia globalmente, según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA). Su geografía angosta y su posición estratégica lo convierten en un punto crítico para el transporte de hidrocarburos.

Cada día, buques cisterna transportan millones de barriles de crudo y gas natural licuado desde países del Golfo Pérsico hacia Asia, Europa y América. Este paso no solo concentra rutas energéticas, sino también tensiones militares, como las que ocurren a diario en la guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán.

El estrecho conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo. Tiene una ancho de apenas 39 kilómetros en su parte más angosta. En tiempos de paz, por allí cruzan embarcaciones que transportan más de 17 millones de barriles diarios de petróleo, de acuerdo con datos del portal BBC. Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar dependen de esta vía para exportar sus recursos energéticos.

La República Islámica mantiene el estrecho bloqueado para sus «enemigos» desde el comienzo de la guerra que comenzaron Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, aunque permite el paso de petroleros de lo que considera países amigos, como Tailandia o la India.

Su importancia geopolítica es tal que el cierre total o parcial del estrecho afecta la cadena de suministro energético global y golpea especialmente a las economías más dependientes del crudo importado, como India, Japón o Alemania.

Durante casi 50 años, Arabia Saudita preparó un plan ante el eventual cierre del estrecho de Ormuz. Se trata de un oleoducto de 1.200 kilómetros, construido en la década de 1980, que se convirtió en un personaje fundamental en el actual conflicto de Medio Oriente.

Cruzando a lo ancho la Península Arábiga desde los masivos campos petroleros de Arabia Saudita en el este del país, este oleoducto este-oeste desemboca en el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, una moderna ciudad industrial donde una enorme flota de petroleros se está concentrando para cargar crudo saudí, con más barcos llegando cada día.

El bloque del estrecho de Ormuz desató una crisis energética mundial. Los precios de las materias primas se dispararon, y todo, desde los metales hasta el transporte y el combustible para cocinar, aumentaron.

El crudo Brent alcanzó algunos de sus niveles más altos desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, subiendo un 55% en las tres semanas transcurridas desde que comenzó la guerra, cerrando a 112,19 dólares el barril el último viernes. Este lunes el crudo cayó tras los anuncios de Trump de negociaciones con Irán, algo que Teherán sin embargo desmintió.

A más largo plazo, esto podría remodelar la industria en Medio Oriente, obligando a los productores a fijarse en la resistencia y seguridad de las operaciones, y en la necesidad de opciones adicionales. Omán ofrece su remoto puerto de Duqm como centro regional alternativo.

Empresas respaldadas por el gobierno están desarrollando instalaciones de almacenamiento de petróleo con capacidad para albergar potencialmente decenas de millones de barriles si se construyen totalmente. Aunque Duqm se abastece actualmente por barco, un oleoducto de longitud similar al este-oeste podría llevar el petróleo saudí desde Abqaiq hasta las costas del Mar Arábigo.

El comandante de la Armada iraní Alireza Tangsiri, del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, murió en un ataque en la ciudad portuaria de Bandar Abás, cerca del estrecho de Ormuz, según informó este jueves el Ejército israelí, cuando la guerra el Golfo ya entra en el día 27.

Tangsiri era el responsable del cierre del tránsito internacional de mercancías por el estrecho. Asumió el mando de la Fuerza Naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en agosto de 2018, nombrado directamente por el Líder Supremo, el ayatolá Alí Khamenei.

Es un veterano de la guerra entre Irán e Irak (1980-1988), con una larga carrera centrada en operaciones navales en el Golfo.

Debido a su rol en el programa de misiles y las actividades de desestabilización regional, fue objeto de sanciones por parte de Estados Unidos (desde 2019) y otros países occidentales.


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