Provinciales

Osuna: «Hay un modelo que replica el de la dictadura en lo económico y social»

En el marco de las actividades por el 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el integrante de H.I.J.O.S. Chaco, Santiago Osuna, reflexionó sobre el significado de la fecha, el valor de la memoria colectiva y el contexto político y social actual.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, combinó su historia personal con una mirada crítica sobre la realidad argentina y reivindicó la lucha por los derechos humanos.
«Como cada 24 de marzo, uno lo atraviesa con un montón de sensaciones y sentimientos, pero este año es particularmente significativo por los 50 años. Son días que se viven con mucha intensidad, desde los días previos hasta el mismo día», expresó.
En ese sentido, destacó que la memoria colectiva está profundamente atravesada por las historias individuales. «Cada uno lo vive también desde su historia familiar. En mi caso, con la ausencia de mi abuelo desaparecido, a quien por supuesto me hubiera gustado tener a mi lado. Eso nos fue arrebatado por la dictadura genocida», sostuvo.
Sin embargo, señaló que el dolor convive con la fuerza de la militancia y el trabajo colectivo. «También hay una enorme energía que viene del trabajo que realizamos durante todo el mes, con más de 30 actividades en distintos puntos de la provincia», agregó.

Movilizaciones y construcción colectiva
Para el referente de H.I.J.O.S., el sentido del homenaje trasciende el recuerdo. «El mejor homenaje que podemos hacerle a los compañeros y compañeras desaparecidos es construir el país que ellos soñaron. No se trata solo de recordarlos por lo que les tocó vivir, sino de transformar esos sueños en realidad», afirmó.
Durante la entrevista, Osuna también trazó un duro análisis del contexto político actual, apuntando contra el gobierno nacional encabezado por Javier Milei. «Desde el minuto cero han demostrado no solo ser negacionistas, sino también apologistas de la última dictadura», sostuvo.
Al respecto, explicó: «No se trata solo de relativizar los crímenes cometidos por las Fuerzas Armadas, sino de una identificación con el modelo político, económico y social que se implementó durante la dictadura».
En esa línea, detalló: «Es un modelo que, en términos políticos, busca la aniquilación del que piensa distinto; en lo económico, destruye la industria nacional mediante la apertura indiscriminada de importaciones; y en lo social, promueve el individualismo extremo, el ‘sálvese quien pueda’».
«Hay una clara afinidad ideológica, más allá de las formas. Incluso se percibe un cierto goce en el ejercicio de la represión, y eso es muy preocupante», advirtió.

La situación social
Consultado sobre los conflictos laborales en la provincia, Osuna describió un escenario crítico para distintos sectores. «Hoy todos los trabajadores, tanto en la provincia como en el país, están sufriendo profundamente. En el caso del Chaco, esto tiene que ver con una subordinación total del gobierno provincial a las políticas nacionales», afirmó, en referencia a la gestión del gobernador Leandro Zdero.
Según indicó, los sectores más afectados son los trabajadores estatales. «Docentes, empleados del Ministerio de Producción, fuerzas de seguridad, todos han visto deteriorados sus ingresos. Muchos están sin cláusula gatillo y con salarios muy bajos», explicó.
Uno de los aspectos más alarmantes, según Osuna, es el nivel de endeudamiento de las familias. «Hoy la mayoría está endeudada, pero no para mejorar su calidad de vida, sino para comprar comida o pagar la luz. Es un endeudamiento para subsistir», remarcó.
Además, describió el impacto en la vida cotidiana: «Hay trabajadores que tienen dos, tres o hasta cuatro empleos para poder llegar a fin de mes. Eso implica jornadas de 12, 15 o 18. Eso no es vida».
También alertó sobre las consecuencias en áreas clave como la educación. «Un docente que viene de trabajar horas extra o de manejar un remís para completar ingresos no puede dar clases en las mismas condiciones. Esto deteriora la calidad educativa y, en definitiva, debilita al Estado», sostuvo.

H.I.J.O.S.: historia
y lucha
En otro tramo de la entrevista, Osuna explicó el origen y el rol de la organización «H.I.J.O.S. es una organización política de derechos humanos que está por cumplir 31 años. Nació como un espacio de encuentro entre hijos de desaparecidos, pero rápidamente se transformó en una herramienta de lucha».
La sigla remite a Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, y fue clave en la década del 90, en un contexto de impunidad.
«Nacimos en los años de las leyes de obediencia debida, punto final y los indultos. Los genocidas estaban libres, caminaban por las calles, y nosotros decidimos señalarlos socialmente», recordó.
En ese contexto surgieron los «escraches», una forma de denuncia pública. «Si la Justicia no los condenaba, al menos la sociedad debía saber quiénes eran. Íbamos a sus casas, los exponíamos ante sus vecinos. No podían vivir en el anonimato», explicó.

De la impunidad
a los juicios
Osuna también valoró el cambio de paradigma a partir de los gobiernos de Néstor Kirchner.
«La anulación de las leyes de impunidad permitió reabrir los juicios. Hoy la Argentina es un ejemplo en el mundo en materia de derechos humanos, con más de mil genocidas condenados», destacó.
Asimismo, subrayó el rol de la organización en ese proceso. «Participamos activamente, aportando testimonios, acompañando a las víctimas y sosteniendo la lucha en todos los espacios de memoria», indicó.
En la actualidad, H.I.J.O.S. tiene presencia en todo el país. «Estamos en los juicios, en los espacios de memoria, en las campañas por la restitución de identidad. Esa es nuestra tarea: sostener y proyectar la lucha», afirmó.

El desafío generacional
Uno de los puntos centrales que planteó Osuna es la necesidad de garantizar la continuidad de la memoria.
«Las Madres y Abuelas nos van dejando, y cada vez quedan menos sobrevivientes. Nosotros tenemos la responsabilidad histórica de continuar esa lucha y sumar a nuevas generaciones», expresó.
En ese sentido, remarcó que la memoria no debe ser patrimonio de un sector político. «Es un patrimonio de toda la sociedad argentina», sostuvo.

El debate sobre los 30 mil
Finalmente, Osuna se refirió a las discusiones en torno al número de desaparecidos.
«Hay un sector que construye ese discurso negacionista y otro que simplemente lo reproduce. Pero discutir el número es, en muchos casos, una forma de relativizar el horror», afirmó.
Explicó que la cifra de 30 mil surge de informes de la propia dictadura y de organismos de derechos humanos. «Es un número aproximado, porque la dictadura destruyó pruebas y mantuvo un pacto de silencio», señaló.
Sin embargo, fue contundente: «Con que a una sola persona le hayan hecho lo que les hicieron, ya es suficiente. Tortura, desaparición, asesinato. No hay discusión posible que relativice eso».
Y concluyó: «El debate sobre el número muchas veces dice más sobre quien lo plantea que sobre los hechos. La memoria no se discute: se construye y se defiende todos los días».


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