Deportes

Al Madrid solo le sirve la perfección en los ocho días en los que se juega la temporada ante el todopoderoso Barça | Fútbol | Deportes


Desde este miércoles hasta el próximo 2 de abril, el Madrid de Pau Quesada tiene que atravesar una cordillera de partidos ante el Barcelona que va a determinar su temporada. El equipo blanco compite en los cuartos de la Champions y en la Liga F ante el Barça con la intención de no quedarse ya sin objetivos con dos meses de competición todavía por delante. El reto para el Real es mayúsculo ante el club que domina el fútbol nacional y europeo desde hace un lustro, que le ha ganado los tres clásicos anteriores de esta campaña con un total de 10 goles a 0 —4-0 en el torneo liguero, 2-0 en la Supercopa, 0-4 en la Copa de la Reina— y que manda en el cara a cara particular con un apabullante 21 a 1.

La trilogía comienza hoy con la ida de de los cuartos de final de la Liga de Campeones (18.45; Disney+) en el Alfredo di Stéfano (5.600 asientos). El choque va a ofrecer un diagnóstico claro sobre si el Madrid cuenta o no con opciones de tutear al actual subcampeón de la competición. Otra derrota sería muy dolorosa y dejaría herido al grupo, que en cuatro días vuelve a recibir en Liga a un Barça con diez puntos de ventaja antes de visitar el jueves de la semana que viene el Camp Nou (62.652 debido a las obras) en la vuelta de la eliminatoria europea. El Real, de hecho, es el único club de la Champions que en esta ronda no abrirá su estadio grande para el conjunto femenino. Además del Barcelona, lo harán el Manchester United (75.957 en Old Trafford), el Bayern (75.024 en el Allianz Arena), el Arsenal (60.704 en el Emirates Stadium), el Olympique de Lyon (59.186 en el Gropuama Stadium), el Chelsea (40.341 en Stamford Bridge) y el Wolfsburgo (30.000 en el Volkswagen Arena).

A pesar de las derrotas frente a las azulgranas, el Madrid se ha enriquecido este curso con los planteamientos tácticos de Quesada y las nuevas posiciones en las que ha colocado a varias de sus jugadores más relevantes. Tras la llegada en verano del técnico valenciano, Eva Navarro se ha mostrado al mundo como una lateral derecha fantástica, Linda Caicedo se ha convertido en una de las futbolistas más desequilibrantes del planeta también en zonas centrales del campo y Caroline Weir parte muchas veces desde el extremo derecho hacia las parcelas interiores para amenazar con su zurda.

Las mejoras de Quesada, en cambio, no han tenido un impacto en los resultados ante el Barça. El Madrid porfió en enero de igual a igual en la final de la Supercopa pero cedió el trofeo a las azulgranas y menos de dos semanas después se desmoronó y atrapó una goleada en el tramo final de los cuartos de la Copa de la Reina. El Real recibió en ambos choques un gol tempranero de córner que soliviantó a su entrenador, que desde entonces ha tratado de inculcar en el vestuario la idea de que para competir contra el Barcelona o cualquiera de los otros grandes monstruos europeos hay que “hacer un partido perfecto”.

“La contundencia en las dos áreas es muy importante, pero sobre todo lo es la mentalidad durante los 90 minutos. En esos partidos hubo momentos en los que al equipo le faltó dar ese paso definitorio. También va dentro de esta generación de jugadoras y de lo que queremos construir. Queremos tener esa constancia, pero sabemos que es algo que cuesta mucho tiempo cuando juegas contra equipos que están tan formados. Como entrenador, intento construir esa mentalidad”, explicó ayer Quesada en la rueda de prensa al ser preguntado por EL PAÍS. María Méndez, que está cuajando una temporada formidable, incidió en la misma idea: “Tenemos que rozar la perfección, como ha dicho el míster, en los 180 minutos [del cruce], y trabajamos para ello”.

La urgencia del Madrid contrasta con el crédito con el que llega el Barça, que recuperó ayer a Mapi León pero aún mantiene a las internacionales españolas Aitana Bonmatí y Laia Aleixandri en la enfermería. El conjunto de Pere Romeu tiene la Liga casi en el bolsillo, ya alzó la Supercopa en enero y el 16 de mayo bregará por la Copa de la Reina ante el Atlético. El técnico no quiere ningún tipo de relajación después de ver cómo en los tres clásicos anteriores el grupo de Quesada —con las bajas hoy de Signe Bruun y Tere Abelleira— mordió con la presión adelantada y disfrutó de ocasiones incluso para marcar primero. “Evidentemente, tenemos respeto al Madrid y a una competición que tanto nos ilusiona. Vamos a hacer el mejor partido posible para poder llegar al Camp Nou con un marcador favorable sabiendo que es una eliminatoria a 180 minutos y que no se va a decidir mañana [por este miércoles]”, apuntó ayer el entrenador catalán. En solo ocho días, el Real se juega estrenarse en las primeras semifinales europeas de su historia o quedarse varado en la temporada frente al super-Barça, el equipo que quiere alcanzar el récord de disputar seis finales de Champions consecutivas.


Source link

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba