Mariano García consigue el oro en los 1.500 metros del Mundial de Atletismo | Deportes


Los españoles saltan, como Eusebio Cáceres, la espalda curva de gato erizado preparado para el ataque, que ha encontrado en Onil el gesto que creía perdido para siempre en la velocidad, las zapatillas atómicas y las lesiones, y también corren. Rocío Arroyo maravilla en el relevo. Mariano García se hace de oro. Moha Attaoui le intenta imitar y acaba de bronce. Dos podios para el mediofondo español, tan arraigado en la vida de la gente, en una tarde única.
El atletismo no es entretenimiento, es la vida, el sentimiento.
Es soñar después de leer un tebeo y beber un colacao en una cama de un pueblo de Murcia, Cuevas de Rehíllo, arrullado por el ruido del motor de una cámara hipobárica repasando en la memoria las carreras de Jakob Ingebrigtsen, y caer dormido, bien hecha la digestión, pensando, le voy a ganar, le voy a ganar, le voy a ganar. Voy a ser campeón del mundo de 1.500m.
Mariano García, de 28 años, es campeón del mundo del 1.500m sin necesidad de ganar a Jakob Ingebrigtsen, el campeón olímpico que le persigue en sueños. Para conseguirlo, en ausencia del soberbio noruego, lesionado, solo necesitó acabar con la resistencia del campeón del mundo al aire libre, el terrible portugués Isaac Nader, de mortal final. Lo hizo, claro, a la Ingebrigtsen, un método de tortura sutil y demoledor que consiste en ponerse en cabeza a un ritmo al principio lento (a 32s cada 200m, cada vuelta, hasta los 600m) y después acelerar progresivamente como el experto vaquero que ordeña la vaca, y detrás sudan y resoplan. Y se ponen nerviosos. Y no saben qué hacer. Y Mariano García, tan campante en cabeza, disfrutando, qué sádico. Y así, hasta la victoria final. 1m 6s el último 500m, 26s los últimos 200m, iniciados al toque de campana, con Nader ya desquiciado perdiendo metros. García es inalcanzable. Desazonador. “¡He ganado! Iba segurísimo, convencido. No era el favorito. No salía en ninguna quiniela, pero mejor así, salir de la sombra en el mejor momento y llevarme el gran premio”, dice. “Aunque sufrí en los últimos 70 metros porque me fallaba la pierna izquierda, y yo le decía, no me falles, no me falles…”
Gana con un tiempo de 3m 39,63s. Nader se queda en 3m 40,6s, y el tercero, tan cerca de Nader, es el australiano Adam Spencer (3m 40,26s).
Frontrunner en 800m, frontrunner en un 1.500m que ha planeado con su entrenador, Gaby Lorente, panadero en Fuente Álamo, en sus estancias en el CAR de los Alcazáres, en Murcia, donde también aumenta su capacidad y calidad de sangre con hipoxia de cámara, Mariano García, su zancada tan ligera de piernas entrenadas desde niño huyendo de un perro con malas intenciones y hambre de su merienda, convierte la prueba reina en un prólogo y un 800m en el que explota su velocidad al máximo, su habilidad para no dejarse adelantar, para cambiar imperceptiblemente el ritmo cuando oye acercarse el jadeo, la pisada, el rival. “He sido muy valiente”, afirma. “Lo que tenga que salir que salga. Y ha salido oro. Ha reventado Nader. Se dice pronto pero son palabras mayores”, dice, y añade, ya irónico, un atleta que lleva poco tiempo en la distancia larga. “Parece que me estoy adaptando bien al 1.500m, jeje, solo me falta tener una buena marca, que la que tengo es mediocre”. Le sobra energía, ahora que entrena más largo, ahora que come mejor —“antes comía un poquito de tortilla y cenaba menos, y tenía bajos los valores sanguíneos”, explica, “pero tengo nutricionista y he descubierto que puedo hincharme como un cabrón y no cojo nada de grasa”, y enseña su cuerpo magro, magro, tanta fibra—, ahora que ha superado crisis de conciencia y lesiones. Y habla de tú a tú con todos los mejores del mundo. Y hasta espera que regrese a las pistas Ingebrigtsen, que tantas veces le ha reventado al intentar seguirlo, y enseñarle alguna cosita más, como la inteligencia de carrera.
El fenómeno murciano y discreto es el hombre de las primicias, como los melocotones de su tierra. Primer campeón mundial español de 800m (hace cuatro años, en la pista cubierta de Belgrado) y primer campeón mundial español de 1.500m, la distancia que más emociona en el país de González, Abascal, Cacho, Reyes, Casado, Higuero, y primer atleta de la historia que gana las dos pruebas del mediofondo en un Mundial de pista cubierta, los 800m de 2022 y los 1.500m el segundo día de la primavera en Polonia a orillas del Vístula, en la Torun de Copérnico y los jesuitas.
Después llega a la zona mixta comentando sus tiempos intermedios con el pope Jorge González Amo, que está en la nube que ni creía que podría tocar. “He cogido la racha de ser el primero en muchas cosas. Parece que me sigo llevando yo los oros, pero mejor que sea un español que un inglés”, dice. “Y esto no me lo va a quitar nadie. Me llevo la medalla a mi pueblo para compartirla con todos lo que saben lo que he sufrido para conseguirla”.
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