Provinciales

El ingeniero Rohrmann aseguró que las precipitaciones de marzo «están dentro de lo previsto»

En diálogo con CIUDAD TV, el ingeniero y exvocal de la APA, Hugo Rohrmann, analizó el comportamiento de las lluvias en la región, el estado de los ríos Paraná y Bermejo, y el impacto de las represas en la Cuenca del Plata. Con lluvias presentes en Resistencia, el especialista contextualizó el escenario hídrico de cara al otoño.

“Exactamente, hoy acá al menos en Resistencia, que está lloviendo, ya lleva un registro de entre 50 y 60 milímetros, pero como vos decías, todavía falta que pase una nueva tormenta, que es lo que está alertando el Servicio Meteorológico Nacional”, señaló Rohrmann al inicio de la entrevista. Sobre marzo, indicó que el mes había comenzado con escasas precipitaciones similar a febrero, pero luego se recuperó. “Hacia el final de mes, faltando una semana, todo indica que las precipitaciones van a estar acorde al pronóstico que sacó el Servicio Meteorológico Nacional a comienzo de marzo, diciendo que las precipitaciones iban a estar alrededor de los valores normales, que para Resistencia son 170 milímetros como promedio, 150 en Sáenz Peña y menos hacia el oeste. En línea general eso se está cumpliendo”.

Lo que se viene para el otoño

El especialista adelantó que en los próximos días se conocerá el nuevo pronóstico trimestral, que abarcará todo el otoño. En ese sentido, mencionó que los servicios meteorológicos de Brasil ya anticipan para abril precipitaciones normales o levemente por encima de lo normal, especialmente hacia Santa Fe. “Si uno mira la historia, marzo y abril, en línea general, es el fin de la temporada de lluvia y también en línea general llueve bastante. En mi opinión van a estar dentro de esa tónica, no hay elementos como para decir que se van a cortar esas lluvias o van a ser demasiado excesivas, independientemente de algún fenómeno de un día en particular”.

El Paraná sigue bajo: el rol de las represas en Brasil

Respecto al comportamiento del río Paraná en la región, Rohrmann explicó que tanto el Paraná como el Paraguay han recibido precipitaciones interesantes, sobre todo en la parte alta del Paraná y en la zona media del Paraguay. “El Paraguay, por ejemplo, se está recuperando, está habiendo una crecida a la altura de Asunción, de Formosa, leve todavía, pero bueno, es una recuperación”. En cambio, señaló que Brasil aprovecha el incremento de lluvias para aumentar el almacenamiento en las represas, incluyendo Itaipú, lo que atenúa la recuperación del Paraná. “Hoy está un poco por encima de los dos metros, cuando está por debajo de los tres metros, en Barranqueras o en Corriente, son aguas bajas. Yo pienso que no va a haber grandes modificaciones, porque no se está pronosticando lluvia por encima de lo normal como para decir que se va a incrementar notablemente el nivel del Paraná”.

Bermejo, el río que desborda y tiñe de rojo

En cuanto al río Bermejo, cuyo comportamiento impacta directamente en la provincia del Chaco, Rohrmann recordó que el pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional ya anticipaba precipitaciones claramente por encima de lo normal en el noroeste del país. “Uno ha visto las inundaciones en Tucumán, en Catamarca, Santiago del Estero, en Salta, y eso ha producido distintas crecidas del Bermejo allá por enero y febrero, y ahora está transitando una crecida un poco más grande todavía sobre el río Bermejo, pero ya afectando con desborde a la provincia del Chaco”. Detalló que los desbordes se dieron en la zona de Sausalito, Fortín Belgrano y hasta Nueva Pompeya, y que actualmente la crecida en su máxima expresión se encuentra entre El Pintado y Villa Río Bermejito, a la altura del Puente Lavalle, generando caminos interrumpidos y parajes aislados.

“Esa crecida se va a manifestar todavía una semana más, por lo menos hasta Puerto Lavalle, Villa Río Bermejito, y ya después comienza a ser bastante más encausado en su descarga hacia el río Paraná”, agregó. No obstante, advirtió que es necesario estar atentos a los próximos 15 días, ya que el pronóstico sigue indicando precipitaciones por encima de lo normal en la naciente del Bermejo. “Si ya está muy desbordado, una nueva creciente genera más desborde y más impacto, especialmente sobre nuestra provincia”.

Un río de récord: la fuerza y los sedimentos del Bermejo

Consultado sobre las particularidades del Bermejo, el ingeniero destacó su dinamismo y su enorme carga de sedimentos. “Es uno de los ríos a nivel mundial que mayor cantidad de sedimentos tira en el Paraguay y en el Paraná, y eso produce muchas complicaciones, tanto en las obras de toma como en los puentes. El puente Lavalle ya se cayó dos veces en su historia, se mueve mucho lateralmente y tiene siempre el mismo comportamiento”. Explicó que cuando comienzan las lluvias en la cuenca alta, el río crece y ocupa todo su cauce, de unos 300 a 400 metros de ancho por 8 a 10 metros de profundidad, y que a partir de mayo comienza a bajar hasta un mínimo que da la impresión de que se va a secar. “El tema es que al bajar de la montaña, al bajar de la sierra, tiene caudales demasiado grandes para el cauce de la llanura, y entonces produce desbordes”.

Sobre la influencia del Bermejo en el color del Paraná, Rohrmann fue contundente: “El río Bermejo aporta el 90% de la tierra o los sedimentos que lleva el Paraná. Es inmensa la cantidad de tierra, de sedimentos, que va depositando a todo lo largo del cauce y termina en el delta del Tigre, que todos los años va invadiendo el río de la Plata”. Precisó que, en caudal de agua, el Bermejo representa solo el 2 o 3% del Paraná, pero en sedimentos alcanza el 90%.

Represas y falta de acuerdos: “el que está aguas arriba decide”

Finalmente, se refirió al rol de las represas, en particular Yacyretá. “Yacyretá de algún modo copia el funcionamiento, la operación que hace Itaipú. Cuando retiene agua Itaipú, Yacyretá hace algo parecido, recrece el embalse, se nota ahí en Posadas, por ejemplo, y cuando Itaipú comienza a largar un poco más de agua, Yacyretá hace lo mismo”. Rohrmann lamentó que no exista un acuerdo entre los países de la Cuenca del Plata para la operación coordinada de las represas. “No hay ningún acuerdo entre los países de la Cuenca del Plata en cuanto a ese tipo de operación, que nosotros lo sentimos cuando el río está abajo, no podemos entrar a navegar el riacho Barranqueras, o aparece algún problema en alguna toma. Eso está a disposición del que está aguas arriba, el que está aguas arriba decide, y los que estamos abajo vemos las consecuencias, por ahí positivas o negativas”.

Para cerrar, el ingeniero destacó que, más allá de las represas, en situaciones de sequía o bajante la cuestión se vuelve más nítida, y reiteró su mirada sobre el escenario hídrico regional. “Para mí ha sido un gusto”, concluyó.


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