Día del síndrome de Down: entre logros históricos en Chaco y políticas en retroceso

En el marco del Día Mundial del Síndrome de Down, que se conmema cada 21 de marzo, desde el Instituto Educativo Terapéutico Los Girasoles de Resistencia repasaron avances concretos en materia de inclusión social y laboral en la provincia del Chaco, aunque advirtieron sobre un escenario de retrocesos en políticas públicas vinculadas a la discapacidad.
La vocera de la institución, Rocío Delssín, en contacto con La Voz del Chaco, puso el foco en la necesidad de sostener el paradigma del modelo social de inclusión y fortalecer el acompañamiento estatal para garantizar derechos.
Paradigma
Delssín explicó que el trabajo que impulsa la institución se basa en una concepción que reconoce a las personas con discapacidad como sujetos plenos de derecho. “Trabajamos bajo el modelo social de inclusión, que está atravesado por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, a la que Argentina adhiere desde 2008. Esto implica mirar a la persona desde sus deseos, sus posibilidades y su proyecto de vida”, sostuvo.
En esa línea, remarcó que el enfoque se aleja de una perspectiva asistencialista. “No se trata de asistir, sino de brindar apoyos para que cada persona pueda desarrollar su autonomía e independencia. Es una diferencia clave: dejamos de pensar en alguien que necesita ser ‘reparado’ para reconocer a alguien que, con apoyos adecuados, puede construir su propio camino”, afirmó.
La vocera destacó que el trabajo interdisciplinario que desarrollan apunta a fortalecer ese proceso desde edades tempranas. “Nuestro desafío como equipo es acompañar a niños, adolescentes y jóvenes en la construcción de su autonomía. Y en ese recorrido, las familias cumplen un rol central. Son el primer núcleo que tiene que abrazar esta mirada”, indicó.
Uno de los ejes más relevantes del trabajo que realiza Los Girasoles es la inserción laboral. Según detalló Delssín, actualmente hay alrededor de 60 jóvenes con discapacidad vinculados al mundo del trabajo en la provincia, tanto en el ámbito público como privado. “No es algo común todavía. Se habla mucho de inclusión, pero llevarlo a la práctica concreta es difícil. Por eso cada experiencia que se logra tiene un valor enorme”, señaló.
En ese sentido, resaltó el impacto de las estrategias de entrenamiento y pasantías laborales que la institución viene impulsando desde hace años. “Golpear puertas, sensibilizar, insistir y generar oportunidades ha sido la clave. Al principio había mucho miedo, desconocimiento, prejuicios. Pero con el tiempo, las experiencias fueron demostrando que la inclusión no solo es posible, sino que mejora los entornos laborales”, aseguró.
Delssín enumeró distintas empresas y organismos que han incorporado a jóvenes con discapacidad en sus equipos de trabajo. “Hoy están trabajando en comercios, empresas de seguridad, gastronómicas y organismos públicos. Son procesos que llevaron tiempo, pero que abrieron camino”, dijo.
Entre los hitos recientes, destacó la incorporación de cinco jóvenes con síndrome de Down al Ministerio de Educación de la provincia como auxiliares en un jardín. “Es un hecho histórico para el Chaco. Nunca había ocurrido algo así. Lograron contratos laborales estables, lo cual marca un precedente muy importante en términos de inclusión real”, valoró.
La vocera consideró que este tipo de avances permite transformar la mirada social. “Cuando se concreta una experiencia así, se derriban prejuicios. Se demuestra que pueden desempeñarse, comprometerse, formar parte de un equipo. Eso genera un cambio cultural”, expresó.
Otro ejemplo que resaltó es el emprendimiento gastronómico “Delicias para el Alma”, una cafetería gestionada por jóvenes con discapacidad. “Es un proyecto pionero en la provincia y prácticamente único en el país. Ellos son los dueños, participan en la elaboración de los productos, en la atención al público, en la administración. Es una experiencia concreta de autonomía”, explicó.
Delssín subrayó que este tipo de iniciativas no solo generan oportunidades laborales, sino que también impactan en la construcción de identidad. “Se sienten parte, desarrollan compromiso, responsabilidad. Son valores que muchas veces en otros contextos están debilitados”, opinó.
Además, destacó que la inclusión tiene efectos positivos en toda la comunidad. “No resta, suma. Mejora el clima laboral, despierta empatía, solidaridad. Es un aprendizaje doble: para ellos y para quienes comparten esos espacios”, afirmó.
Retroceso
Sin embargo, pese a estos avances, la vocera advirtió sobre un contexto complejo para el sector de la discapacidad. “Estamos atravesando un momento difícil. Hay un retroceso claro en términos de políticas públicas”, sostuvo.
Delssín señaló que los recortes y demoras en el financiamiento afectan directamente tanto a las instituciones como a las personas con discapacidad y sus familias. “Hay problemas con los pagos, con la actualización del nomenclador, con programas como Incluir Salud. Todo eso repercute en la calidad de las prestaciones”, explicó.
También mencionó restricciones en el acceso al transporte como una de las dificultades actuales. “Se limitaron los pasajes, lo cual reduce la posibilidad de trasladarse, estudiar, trabajar. Son medidas que impactan directamente en la vida cotidiana”, indicó.
E n ese marco, hizo referencia a las recientes manifestaciones del sector. “Se realizaron movilizaciones para pedir que no haya ajuste en discapacidad. Es una preocupación compartida por trabajadores, instituciones y familias”, dijo.
La vocera consideró que el país había logrado posicionarse como referente en materia de políticas de discapacidad, pero que ese camino hoy está en riesgo. “Argentina fue un modelo en muchos aspectos. Hoy vemos que ese avance se está debilitando”, advirtió.
A pesar de ese escenario, Delssín insistió en la importancia de seguir promoviendo una mirada inclusiva. “El cambio cultural no se detiene. Hay mucho camino recorrido y muchas experiencias que muestran que es posible”, afirmó.
En relación al síndrome de Down, recordó que se trata de una condición genética con la que se nace, pero que no define las posibilidades de desarrollo de una persona. “Es fundamental que las familias puedan ver las potencialidades, no las limitaciones. Hay un proyecto de vida posible para cada uno”, sostuvo.
En ese sentido, destacó que las personas con síndrome de Down pueden integrarse plenamente en distintos ámbitos. “Pueden participar en el sistema educativo común, en el mundo laboral, en actividades culturales y sociales. Tenemos ejemplos concretos en nuestra institución”, señaló.“Entre ellos, mencionó el desarrollo de propuestas artísticas. “Contamos con un bloque de percusión que se presenta en distintos escenarios, un ballet folclórico que también tiene trayectoria. Son espacios donde se forman, crecen y se expresan”, detalló.
Para Delssín, estas experiencias son clave para construir una sociedad más inclusiva. “Visibilizan capacidades, rompen estereotipos y muestran otra realidad posible”, afirmó.
Finalmente, la vocera dejó un mensaje dirigido a la comunidad. “Es importante seguir generando conciencia. La inclusión no es solo una palabra, es una práctica que requiere compromiso de todos: del Estado, de las instituciones, de las empresas y de la sociedad en su conjunto”, concluyó.“La conmemoración del Día Mundial del Síndrome de Down volvió a poner en agenda la necesidad de garantizar derechos y profundizar políticas inclusivas. En ese marco, desde Los Girasoles destacaron que, más allá de las dificultades actuales, los avances logrados en la provincia demuestran que la inclusión real no solo es posible, sino también transformadora.
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