Bezzecchi y Martín ponen a Aprilia por las nubes en el GP de Brasil | Motociclismo | Deportes


En el retorno de Brasil al calendario de MotoGP, la samba la pusieron las Aprilia de Marco Bezzecchi y Jorge Martín, que empiezan a meter miedo en el paddock y comandan ya tras su inapelable doblete en Goiânia el Mundial de pilotos y constructores. El turinés de 27 años logró un triunfo portentoso con más de tres segundos de margen sobre su compañero madrileño, que celebró tanto o más que él un podio que entierra definitivamente su 2025 negro, marcado por una terrible concatenación de lesiones. El tercer clasificado fue el poleman Fabio Di Giannantonio, capaz de superar a su jefe de filas Marc Márquez tras un bonito e intenso duelo donde llegaron a tocarse.
Mientras la marca de Noale festejaba por todo lo alto, en Ducati la preocupación era más que evidente. El campeón pidió bajar la persiana del garaje de inmediato tras quedarse fuera del podio y verse incapaz de seguir de cerca a la máquina que pretende asaltar el trono de Borgo Panigale. La RS-GP de Aprilia parece más afilada y redonda que la Desmosedici GP en este inicio de curso, y encima ha encontrado a un piloto capaz de lograr aquello que tan solo otros cuatro titanes lograron en la era moderna de MotoGP. Bezzecchi, con su cuarto triunfo consecutivo –dos para cerrar el curso pasado y dos para iniciar el nuevo–, situó su nombre entre el de campeones de la talla de Valentino Rossi, Marc Márquez, Jorge Lorenzo y Pecco Bagnaia gracias a su brillante racha.
“Estoy muy contento, ha sido un fin de semana difícil. Mantener la motivación alta fue complicado tras un mal viernes. Pero he empujado más allá del límite y hemos encontrado con el equipo la manera de poner la moto a punto y luego ajustar mi pilotaje. Hoy por la mañana ya me he sentido bien y ahí me he dicho que sí, que quizás esto era posible”, explicó Bezzecchi, que le dedicó el triunfo a un buen amigo suyo, Roberto Lunadei, fallecido en accidente de tráfico. El nuevo líder del certamen cuenta ahora con 11 puntos de margen sobre su compañero de equipo y 14 sobre Pedro Acosta, de KTM. Márquez es el quinto clasificado a 22 puntos del cabecilla de la parrilla.
“Marco iba súper fuerte. Las tandas largas todavía son una incógnita para mí a estas alturas, pero estoy muy contento de cerrar así el fin de semana. Quiero darle las gracias a Aprilia y al propio Marco, que me ha ayudado mucho. Creo que formamos un gran equipo y podemos lograr muy buenos resultados este año”, valoró Martín, pletórico y todavía emocionado. Este invierno, el madrileño tuvo que repetir visita al quirófano para consolidar sus roturas de clavícula y escafoides del año pasado, y desde entonces se ha dedicado a su recuperación plena en cuerpo y alma.
Desde la segunda posición de parrilla, Bez salió como un tiro y ni siquiera usó los retrovisores. En el cuarto giro, ya contaba con más de un segundo de margen sobre el resto, y las batallas por detrás terminaron de desengancharle del grupo. Márquez se las tuvo con Martín, renacido y convincente en el cuerpo a cuerpo, descarado como cuando ganó en 2024 el título. También se las vio con Diggia. Ambos superaron al campeón en la sexta vuelta, pero solo el español de Aprilia tuvo ritmo para desengancharse del defensor de la corona, tenaz como ninguno a pesar de que ni la moto va fina ni su físico responde como él querría a estas alturas de la película. Su triunfo número 100 tendrá que esperar al menos otra semana.
En un fin de semana donde nada funcionó según lo esperado, Dirección de Carrera recortó a pocos minutos del inicio la distancia del gran premio: se pasó de 31 vueltas de récord a tan solo 23 debido a la degradación del trazado. Algunos puntos del asfalto en las curvas 11 y 12 se desprendían, y la decisión pilló a pilotos y equipos con el depósito lleno y la estrategia ya pensada para la carrera completa. “Esto nos ha pillado a todos por sorpresa, estábamos preparados para completar la carrera completa”, defendía Piero Taramasso, responsable de Michelin, al micrófono de Dazn. Las gomas, tantas veces en el punto de mira, no fueron en esta ocasión el problema.
En el retorno al país sudamericano, a pesar de las inundaciones de las semanas previas, algunos problemas organizativos y sobre todo del agujero en el asfalto que hizo saltar todas las alarmas el sábado, la afición respondió con casi 150.000 visitantes entre las tres jornadas de acción en pista. El espectáculo fue bueno en una pista rápida pero técnica, según los protagonistas muy divertida. La curva cuatro se cobró a 12 víctimas a lo largo del fin de semana, el último Joan Mir con la Honda en carrera. La uno envió a la grava a Bagnaia, que sigue negado como antaño y parece no levantar cabeza.
El murciano Pedro Acosta, que llegó a la cita como líder del Mundial, tan solo pudo ser séptimo a pesar de lograr remontar de la novena a la cuarta plaza en el momento de la salida. El puntal de KTM vio como la marca austríaca volvía a hundirse ante el claro dominio de las máquinas italianas en el campeonato del mundo, las japonesas de nuevo perdidas en la parte trasera del grupo. Para Aprilia, que no lideraba el certamen desde 2022 con Aleix Espargaró, la fiesta fue completa gracias a la quinta plaza de Ai Ogura, japonés del Trackhouse. La semana que viene, MotoGP reanuda la acción en Austin, circuito fetiche del campeón Márquez.
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