Arbeloa: “Antes dependíamos de lo que se le ocurría al jugador que tenía el balón” | Fútbol | Deportes


A la espera de que regrese a todos los efectos el Madrid con todas las estrellas juntas, el equipo inevitable de estos tiempos, con Mbappé y Bellingham de inicio, los jefes en este Real gregario que ha salido de las tinieblas continuaron siendo Vinicius y Valverde. Los tantos y el empuje de ambos pesaron más que los golazos del Atlético. Pero como los caprichos del fútbol son así, los blancos tuvieron que defender el 3-2 ya con Kylian y Jude en el césped tras la expulsión del uruguayo en el minuto 77. Las dos estrellas con las cuales el grupo ha tenido problemas en muchos momentos para encontrar la solidez se vieron abocadas a proteger la victoria en inferioridad.
“Demostramos carácter y fortaleza mental. Es lo que más me ha gustado”, valoró Álvaro Arbeloa, que ha pasado en tres semanas del túnel al mejor momento del curso del Madrid. “[En los primeros partidos] muchas veces tenía la sensación de que salíamos a jugar dependiendo del talento de cada jugador, lo que se le ocurriera a quien tenía el balón. Necesitábamos buscar las debilidades del rival, aprovechar nuestras fortalezas, tener una idea y estilo de juego”, explicó el técnico, que afirmó que cada vez va conociendo mejor a su plantilla desde el punto de vista personal y profesional. “No es fácil llegar en mitad de temporada. Ahora ya sé cómo son los jugadores”, apuntó.
En el derbi, su primera decisión fue que con Mbappé y Bellingham, de inicio, todavía no. Y la grada tampoco lo consideró una catástrofe. Sin ellos, los blancos habían dado un volantazo al curso y la realidad fue que el inicio de la noche confirmó que el equipo se desplegaba con la electricidad de los choques recientes, a lomos de Valverde, expulsado en el desenlace por una roja directa que Arbeloa consideró injusta. “Por lo menos, el árbitro me lo ha explicado”, agradeció el entrenador.
El empedrado no se había tomado la ausencia de Kylian y Jude como una losa, pero con el 0-1, cuando vieron calentar al francés, a muchos se les alegró la cara. Y justo ahí, en ese momento de dudas, el Madrid recuperó en tres minutos lo mejor de su repertorio en estos tiempos sin Mbappé ni Bellingham. Brahim, el gran beneficiado por la suplencia de Kiki, tiró de una de sus especialidades, encarar y regatear en la baldosa, y Hancko picó: penalti y gol de Vinicius. Dos penas máximas anotadas en cuatro días al City y Atlético engañando a los porteros. No fue un asunto menor a tenor de su historial. Curiosamente, fue su primer tanto en Liga a los rojiblancos en 13 duelos. “Otro partidazo de Vini. Otra demostración de talento, carácter, valentía, de fallar y volver a intentarlo, y de implicación”, lo elogió Arbeloa.
El estadio se levantó y nadie mejor para interpretar el rugido que Valverde, y más en estos días. Se la birló a Giménez y esta vez afinó al palo contrario. El charrúa es, posiblemente, la pieza blanca que mejor ilustra el ascenso de las últimas semanas: cinco dianas en cuatro encuentros. Abandonado el lateral derecho y mimado por el técnico, el centrocampista ha soltado amarras para atacar los espacios y no parar de sumar goles. El golazo de Molina fue descomunal, aunque para eso también tuvo respuesta Vini con el 3-2. “Cuando el equipo tiene esa mentalidad y sabe sufrir, todo es más fácil”, sentenció Arbeloa, que anunció el regreso de Militão para después del parón.
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