Jordan Anthony, joven rey del ‘sprint’ | Deportes


Calor agobiante en un recinto de una ciudad de Pomerania en la que la gente va en manga corta con lluvia y cinco grados en la calle. Acaba de terminar una mañana intensa en el gigantesco pabellón de Torun, en el que en un momento se cruzan dos campeonas olímpicas, una, Keely Hodgkinson, dando cuatro vueltas a la pista, sola, delante de todas, tan elegante, primera etapa de su ruta hacia el oro mundial en los 800m; otra, la ucrania Yaroslava Mahuchikh, midiendo los apoyos acelerada hacia un listón a 2,01 metros para ganar su segundo Mundial bajo techo.
Detrás de ella, en una muestra de igualdad única, tres empatan a 1,99m sin nulos y comparten medalla de plata: no hay desempate, sino fotos con pareos como banderas y echarpes de Ucrania (Mahuchikh y Levchenko), Australia (Nicola Oyslagers, y siempre su Moleskine de tapas lila en la mano, un bolígrafo, unas notas, y la charla sonriente de misionera comprensiva) y Serbia (Angelina Topic, angelical hada, y su padre, el gran Dragutin, saltador de 2,38m, esperando en la calle, en mangas de camisa, pitillo entre los labios siempre).
Ni sonrisas ni cariños los tíos duros de los 60m, tatuajes de estibadores portuarios y miradas cargadas de mensajes. Lucha de estilos de países de generaciones. Por Estados Unidos, el viejo Trayvon Bromell, en una final de nuevo 10 años después de ganar los 60m en el Mundial de Portland a los 20, más joven que nadie nunca (y la mejor marca de su vida en semis, 6,42s), y el joven, el alucinante Jordan Anthony, de 21 años, finito de cuerpo y grandes tiritas en el brazo (secuelas de un control de sangre practicado por un controlador que no le encontraba la vena), que se entrena en Florida con Noah Lyles, al que machaca llamando viejo con la lógica del vestuario de fútbol americano que también practicaba en Arkansas con los Razorbacks. Contra ellos, Jamaica, donde no existe la pista cubierta, con el armario poderoso Kishane Thompson, el derrotado por Lyles en la final olímpica de los 100m en París. Ganó el joven y fluido Anthony (6,41s); tercero, el viejo Bromell (6,45s). Entre medias, por milésimas, la isla, el Caribe del brusco Thompson (6,45s).
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