Willian Pacho, el hombre que sostiene al PSG | Fútbol | Deportes


Los técnicos del Chelsea que examinaron al Paris Saint-Germain antes de la final del Mundial de Clubes advirtieron que el equipo de Luis Enrique tenía un enorme punto débil. Sin el ecuatoriano Willian Pacho —suspendido después de ver la roja directa en los cuartos de final— el PSG estaba muy expuesto a las transiciones. Personas que trabajan para el equipo inglés recuerdan que bastó con cambiar la orientación de los ataques hacia la zona que defendía Lucas Beraldo, sustituto de Pacho, para que Palmer hiciera el partido de su vida. La visualización se sustanció en el 3-0. Nunca en toda la temporada 24/25 el PSG sufrió una derrota por una diferencia mayor de goles y esa le costó el título. Los expertos del Chelsea lo tienen claro: si su equipo levantó el trofeo con Donald Trump fue, en buena medida, gracias a que no jugó el menos mediático de sus rivales. El mismo que para desgracia del Chelsea participó en la ida de los octavos de final de la Champions (5-2) y hoy visita Stamford Bridge con la misión de asegurar la ventaja.
Willian Joel Pacho Tenorio nació en 2001 en Quinquindé, en la provincia de Esmeraldas, la región más deprimida de Ecuador. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), entre 2009 y 2022 la tasa de pobreza multidimensional de los niños esmeraldeños osciló entre el 70% y el 60%. A Pacho el fútbol le ofreció una escapatoria. En 2019 subió al primer equipo de Independiente del Valle. Le acompañaron Moisés Caicedo (hoy en el Chelsea) y Piero Hincapié (Arsenal). Su primer entrenador como profesional fue el español Miguel Ángel Ramírez.
“Pacho siempre fue muy fuerte, muy ganador en duelos”, indica Ramírez, encargado de culminar la formación del defensa. “En ese cuerpeo, si había un delantero más rápido y le sacaba esos metritos iniciales, él tenía unas piernas enormes, una zancada que le ayudaba a recuperar. Tenía la capacidad de imponerse y ganarse el espacio, pero al principio tenía muchas dificultades con balón. Técnicamente no era gran cosa y se ponía muy nervioso. Porque era un chico tan educado, tan responsable, y tan inteligente que… La inteligencia en el fútbol a veces te hace muy consciente y te lleva a pensar de más. Él pensaba demasiado en las consecuencias que podía tener un mal pase”.
“Pacho”, concluye el técnico, “tiene perfil de central sostenedor. Hay equipos a los que les llegan poco pero suelen tener centrales y porteros sostenedores. Courtois es sostenedor del Madrid. Puyol era sostenedor del Barça. Son ganadores de duelos que hacen que el resto del equipo se sienta tranquilo porque cuando la pierden, en caso de que no funcione la presión tras pérdida, saben que van a tener un tío detrás que lo va a solucionar”.
“Nos interesaba ese perfil”, explica Luis Campos, el director deportivo del PSG, que en el verano de 2024 dio con el zaguero que encajaba en el arquetipo idealizado por Luis Enrique. Militaba en el Eintracht y, según recuerda Campos, “era capaz de jugar en bloque alto la mayoría del tiempo, y capaz de cubrir la profundidad defensiva, además de tener una dimensión física —estatura sobre todo, para los balones parados— y de sentirse confortable con el balón en procesos simples y eficaces, lo que requería inteligencia”.
“Nos salvó”
Vitinha lo repetía entre sus compañeros cuando evocaba la cabalgada que les llevó a levantar la primera Copa de Europa de la historia del club: “Pacho nos salvó”. El equipo que mejor movió la pelota en la pasada edición de la Champions se apoyó en dos centrales que no destacan precisamente por filtrar pases. Marquinhos fue el guardián del área y Pacho salió a campo abierto a librar batallas como la que le emparejó con Joao Pedro la semana pasada. Si el Chelsea no hizo más de dos goles en París aprovechando que su rival se aventuraba a presionar a campo contrario fue gracias a la sincronía y la agresividad de Vitinha, Neves, Marquinhos y Pacho para ajustar su posición a la misma velocidad con que Joao Pedro, Palmer, Neto y Enzo Fernández se distribuían en las combinaciones.
Pacho no estaba en Nueva Jersey y el Chelsea lo aprovechó. Hoy, si Palmer y sus compañeros quieren remontar, deberán vérselas con el hombre que sostiene al vigente campeón.
Source link



