dice que Irán «no presentaba una amenaza inminente»


Joe Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, renunció este martes de la administración Trump, argumentando que Irán «no presentaba una amenaza inminente» para EE.UU., en una brutal carta de dimisión en la que muestra su enérgico rechazo a la guerra que Washington e Israel libran en el Golfo.
«Tras mucha reflexión, he decidido dimitir de mi cargo como Director del Centro Nacional Antiterrorista, con efecto a partir de hoy», escribió en su cuenta en X en un mensaje acompañado con la carta de renuncia que envió a Trump.
En la carta Kent explica que no puede, en conciencia, respaldar la guerra de Trump contra Irán.
Irán «no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense», publicó Kent en redes sociales el martes.
Kent es un excandidato político con vínculos con extremistas de derecha, cuyo nombramiento se confirmó en julio pasado con una votación de 52 a 44.
After much reflection, I have decided to resign from my position as Director of the National Counterterrorism Center, effective today.
I cannot in good conscience support the ongoing war in Iran. Iran posed no imminent threat to our nation, and it is clear that we started this… pic.twitter.com/prtu86DpEr
— Joe Kent (@joekent16jan19) March 17, 2026
En su carta de renuncia, Kent dice que apoya «los valores y las políticas exteriores con las que usted hizo campaña en 2016, 2020 y 2024, las cuales promulgó en su primer mandato». Y agrega que «Hasta junio de 2025, usted comprendió que las guerras en el Medio Oriente eran una trampa que robaba a Estados Unidos las preciosas vidas de nuestros patriotas y agotaba la riqueza y prosperidad de nuestra nación».
Kent argumenta que en la primera administración, Trump «comprendió mejor que cualquier presidente moderno cómo aplicar el poder militar de manera decisiva sin dejarnos arrastrar a guerras interminables. Usted demostró esto al abatir a Qasem Soleimani y al derrotar al ISIS».
Sin embargo, destaca Kent, «a principios de esta administración, funcionarios israelíes de alto rango y miembros influyentes de los medios de comunicación estadounidenses desplegaron una campaña de desinformación que socavó por completo su plataforma «America First» y sembró sentimientos a favor de la guerra para fomentar un conflicto con Irán». Kent no nombró a ningún medio en particular.
Kent sostiene que Trump fue engañado hacia la guerra en Irán.
Sostiene que «esa cámara de eco se utilizó para engañarlo y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para los Estados Unidos y que, si atacaba ahora, habría un camino claro hacia una victoria rápida. Esto fue una mentira».
«Es la misma táctica que los israelíes utilizaron para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak, que le costó a nuestra nación la vida de miles de nuestros mejores hombres y mujeres. No podemos volver a cometer este error».
«Rezo para que reflexione sobre lo que estamos haciendo en Irán y por quién lo estamos haciendo», agrega.
¿Qué significa la carta de Kent? No es una crítica desde la oposición. Más bien uno ataque de «fuego amigo» que golpea el núcleo de la identidad política del presidente.
Kent es un símbolo del ala más leal y nacionalista del movimiento «America First». Su salida sugiere que la promesa de Trump de terminar con las «guerras interminables» se ha roto, lo cual puede generar una pérdida de confianza en su base más dura cuando en noviembre de celebran elecciones de medio término.
Como jefe del NCTC, Kent tiene acceso a la información más sensible. Al afirmar categóricamente que «Irán no representaba una amenaza inminente», desautoriza la narrativa oficial que justifica la guerra, dejando al gobierno en una posición de vulnerabilidad argumental frente al Congreso y la opinión pública.
Para los defensores de Trump, la carta ofrece también una narrativa de salida o una justificación política conveniente. Afirma que el presidente fue engañado.
Kent culpa explícitamente a «funcionarios israelíes de alto rango» y a una «campaña de desinformación» de los medios. Esto permite a los seguidores de Trump sostener que el presidente mantiene sus buenas intenciones, pero que fue cercado y manipulado por actores externos y el «lobby».
La carta termina diciendo: «Usted puede revertir el rumbo y trazar un nuevo camino». Esto le da a Trump una «rampa de salida» política si el presidente decidiera desescalar el conflicto,
Con información de Associated Press y redacción «Clarín»



