Vuelo a la corrupción vandálica con los pilotos Milei

Se aceleran las pruebas que incriminan al Presidente en la presunta estafa $LIBRA. ¿Alcanza el dique de impunidad que ofrece Comodoro Py? ¿Entregarán al cryptobro Novelli? Fraudes mayores y menores, todos con el sello de los Hermanos. Una suma de inconsistencias sobre el viaje a Punta del Este acorrala a Adorni.
Por Sebastián Lacunza
A esta altura, la pregunta que cabe es si hay alguna acción emprendida por la cúpula del Gobierno que no conduzca tarde o temprano a un episodio de corrupción desenfrenado, voraz y chapucero.
Los indicios y las pruebas se amontonan. Incluyen giros bancarios, testimonios, whatsapps impúdicos, frenesí de llamadas, fotos, videos y tropiezos de sus protagonistas cuando no les queda otra que defenderse, hasta en entrevistas arregladas.
Existen contratos sospechosos de menor y mayor escala que involucran arribistas criados bajo el ala presidencial y emporios permanentes que se adaptan a todo escenario, vigentes desde mucho antes de la patria contratista. Hasta allí, más o menos la historia de todos los Gobiernos. Lamentable, pero real.
La novedad que aporta la administración libertaria es la frecuencia e intensidad con que los rastros conducen a Javier y Karina Milei en persona, sin mediaciones, con dedicación particular por la contabilidad y los giros. No tan inesperado si se tienen en cuenta los cobros de US$25.000 por charlas de cuarenta minutos que daba el economista cuando ya se había lanzado a la carrera presidencial, en un conflicto de intereses – razonarían los hermanos – de “costo marginal” para el Estado.
El arco narrativo de la presunta corrupción mileista va desde la coima sistemática de 3% en las licitaciones de medicamentos descripta por el exíntimo amigo del Presidente, Diego Spagnuolo; la organización de una criptoestafa global; o el abuso de bienes del Estado y funcionarios que de buenas a primeras se lanzan a pagar miles y miles de dólares por vuelos privados.
La bajísima vara ética expone ejemplos de poca monta, pero reveladores. En su enésimo viaje a una convención de la ultraderecha, en este caso en Madrid, Milei recibió ayer el premio Ludwig von Mises por parte de Philipp Bagus, un fan alemán. Su esposa, la española Eva María Carrasco Bañuelos, fue designada al frente de la residencia para estudiantes Colegio Mayor Argentino en Madrid, dependiente de la Secretaría de Educación, con un sueldo de € 7.500, tal como reveló este diario hace un año. Bagus parece extasiado con la recompensa y no para de escribir libros sobre Milei.
El sello personalísimo de los Milei en casos tan variados de probable corrupción tiene un correlato en el ascenso de dos hermanos con traumática vida social y familiar, y exigua foja laboral. Por diversos motivos – talento escénico, crisis económica, fascistización de una sociedad, frustraciones políticas, azar de la historia -, los Milei están ahora en la cabeza del Estado argentino y hacen y deshacen con su sello indeleble.
Los casos de corrupción salvaje abarcan todas las magnitudes. Por lo general, chocan con la complicidad del fuero federal criminal de la Ciudad de Buenos Aires conocido como Comodoro Py, por la calle en que se encuentra su principal edificio.
Esta semana, la periodista Natalia Volosin reveló en el sitio La Justa que el fiscal Eduardo Taiano escondía hacía meses documentación clave como un borrador del contrato entre Javier Milei y Mauricio Novelli, mentor del presunto criptofraude $LIBRA. Taiano también cajoneaba registros de transferencias por cientos de miles de dólares y mensajes entre protagonistas de la estafa.
Los indicios sobre la gestión directa de Milei en el asunto —confesión del cryptobro Hayden Davis, otro mentor; visitas a Casa Rosada; movimientos de dinero; retiro de bolsos de cajas de seguridad— tenían un largo recorrido en medios nacionales e internacionales, incluidos algunos de los locales que son habitualmente amables con el Soez. Se sabía que Taiano remoloneaba, es su expertise. Descubierto su encubrimiento por la publicación de Volosin, el fiscal se vio forzado a habilitar las pruebas a las partes. El jueves, el periodista Ariel Zak reveló en C5N más información obtenida de peritajes que dormían en el expediente. Las huellas de Milei como coorganizador de la presunta estafa aparecen por todas partes.
El Presidente y su amigo y contratante Novelli se comunicaron varias veces antes y después de las 19.01 del 14 de febrero de 2025, momento en que Milei lanzó la criptomoneda $LIBRA en X. Uno en Olivos y otro en Dallas.
El mensaje del especialista en crecimiento con o sin dinero incluyó la dirección del contrato, un conjunto de más de cuarenta caracteres entre letras, números y signos. Casi en simultáneo, Novelli, Davis y otros secuaces disparaban giros, como lo habían hecho cuando visitaron la Casa Rosada dos semanas antes. Las llamadas y mensajes con Milei, su hermana, el asesor Demian Reidel y Santiago Caputo son decenas, ese día, los anteriores y los posteriores.
El mensaje del especialista en crecimiento con o sin dinero incluyó la dirección del contrato, un conjunto de más de cuarenta caracteres entre letras, números y signos. Casi en simultáneo, Novelli, Davis y otros secuaces disparaban giros
Algunos de los datos fueron recuperados por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) desde archivos borrados en el teléfono de Novelli.
El 18 de febrero de 2025, días después de la estafa que habría generado ganancias de decenas de millones hasta US$180 millones para un puñado de personas, Milei dio una entrevista al periodista Jonatan Viale en el canal TN. El diálogo se hizo famoso en el mundo porque el asesor Santiago Caputo intervino y obligó a reeditar una pregunta, con anuencia de Viale y el canal de Clarín. Según informó Hugo Alconada Mon en La Nación, Milei y Novelli habían intercambiado mensajes para coordinar qué ocultar durante la entrevista, según surge del teléfono del segundo.
En un último hecho conocido que podría ser un golpe letal para la estrategia de los Hermanos, el celular de Novelli también contendría un archivo en el que se detallan pagos escalonados hasta US$5 millones a Milei, divididos en US$1,5 millones como adelanto, US$1,5 millones por un posteo en X en el que el Presidente anunciaría que Davis y la empresa Kelsier Ventures eran sus asesores, y US$2 millones por la firma del contrato.
La información fue dada a conocer ayer por los periodistas Ari Lijalad y Franco Mizrahi en El Destape. El archivo, creado el 11 de febrero de 2025, tres días antes de la estafa lanzada por Milei, reproduce un mensaje de Novelli sobre su acuerdo con “H”, que sería Hayden Davis, y fue rescatado del teléfono del cryptobro por la DATIP.
Milei mintió en todo lo que adujo sobre el caso. Por empezar, en su posteo de la misma noche de la estafa, cuando borró el tuit fijado y dijo ser totalmente ajeno al asunto. Sin su intervención, la estafa no se habría consumado. Hasta ahora, eligió entrevistadores que se privaron de preguntar quién le pasó la dirección del contrato $LIBRA que posibilitó la comercialización, y que hasta entonces sólo estaba en manos de un puñado de adelantados que compraron activos minutos antes del posteo presidencial y luego se retiraron con sus ganancias exorbitantes, dejando miles de damnificados.
Ahora, ante el grave delito descripto en el celular de Novelli, le queda un camino: soltarle la mano, algo que siempre resistió. Si ocurre, todo puede pasar.
El sistema de impunidad judicial respondió con actos autómatas ante la difusión de la información escondida en el expediente. Taiano convocó a declarar a Volosin en calidad de testigo, mientras la Procuración General, a cargo del interino Eduardo Casal, formuló una denuncia por la filtración del informe de la DATIP.
Llueven datos que denotan enorme gravedad institucional, ¿aguanta el dique de impunidad?
Publicado en El Diario Ar
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