La Real afianza el efecto Matarazzo con otra victoria convincente ante Osasuna | Fútbol | Deportes

La Real Sociedad sigue avanzando con paso firme. El efecto de Pellegrino Matarazzo, lejos de diluirse con el paso de las jornadas, continúa en plena efervescencia. No solo por los resultados, sino también por la capacidad del técnico para reactivar a futbolistas que parecían haber quedado en un segundo plano. Es el caso de Beñat Turrientes, que hace apenas unos meses estaba más cerca de salir que de consolidarse en el equipo. El centrocampista de Beasain se ha convertido ahora en una pieza indiscutible ofreciendo probablemente su mejor versión desde que dio el salto al primer equipo.

3
Álex Remiro, Igor Zubeldia, Jon Aramburu, Sergio Gómez, Duje Caleta-Car, Beñat Turrientes (Yangel Herrera, min. 62), Ander Barrenetxea (Wesley, min. 83), Brais Méndez (Luka Sucic, min. 62), Gonçalo Guedes (Pablo Marín, min. 62), Carlos Soler y Mikel Oyarzabal
1

Sergio Herrera, Enzo Boyomo, Alejandro Catena (Jorge Herrando, min. 57), Valentin Rosier, Javi Galán, Lucas Torró (Moi Gómez, min. 45), Raúl Moro (Iker Muñoz, min. 45), Aimar Oroz (Kike Barja, min. 73), Víctor Muñoz, Jon Moncayola (Asier Osambela, min. 83) y Ante Budimir
Goles
1-0 min. 23: Oyarzabal. 2-0 min. 27: Gonçalo Guedes. 3-0 min. 51: Gonçalo Guedes. 3-1 min. 76: Víctor Muñoz
Arbitro Guillermo Cuadra Fernández
Tarjetas amarillas
Beñat Turrientes (min. 58), Matarazzo (min. 65), Orri Steinn Óskarsson (min. 77), Zubeldia (min. 81)
Ante Osasuna, un rival al que el conjunto blanquiazul parece tenerle tomada la medida esta temporada, la Real volvió a confirmarlo. No hace tanto ya le dejó fuera de la Copa en una noche dolorosa para los navarros, después de que estos desperdiciaran una ventaja de 0-2 cuando apenas quedaba un cuarto de hora para el final. Esta vez, también con Anoeta como escenario, fue el conjunto rojillo el que avisó primero. Un remate de cabeza de Víctor Muñoz se estrelló en el larguero de la portería defendida por Álex Remiro, un susto que no alteró demasiado el guion. Porque la Real, paciente y segura de sí misma, terminó encontrando el acierto.
No lo hizo en su primera oportunidad ni tampoco a la segunda, cuando Mikel Oyarzabal falló algo poco habitual en él: solo ante el portero. Pero el capitán se resarció pronto en una suerte que domina como pocos. Desde los once metros engañó con serenidad a Sergio Herrera para abrir el marcador.
El golpe dejó tocado a Osasuna. Apenas unos minutos después, un disparo de Guedes sorprendió al guardameta rojillo, que apenas reaccionó. Y la Real, ya lanzada, amplió la ventaja. El 3-0 también llevó la firma del portugués, aunque la jugada tuvo otro protagonista: Turrientes. El centrocampista se inventó una acción personal para enmarcar antes de asistir al luso, un destello que confirmó el gran momento del jugador guipuzcoano y simbolizó a la perfección el nuevo impulso que vive el equipo con Matarazzo en el banquillo. Lo peor en la Real, la nueva lesión de Yangel Herrera.
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