Aldo Kastón: «Todos los días cierran empresas en la Argentina»

El presidente de la Unión Industrial del Chaco (Uich), Aldo Kastón, expresó una fuerte preocupación por la situación que atraviesa el sector productivo en la Argentina y cuestionó con dureza el rumbo económico del gobierno nacional.
En declaraciones a Radio Natagalá, el dirigente industrial analizó las consecuencias de las medidas adoptadas en los últimos meses y sostuvo que la industria enfrenta un escenario crítico marcado por cierres de empresas, caída del empleo y una utilización cada vez menor de la capacidad productiva.
Las declaraciones se producen tras del discurso del Presidente de la Nación en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, instancia que generó una fuerte reacción de distintos sectores productivos. En ese contexto, la Unión Industrial difundió un comunicado crítico que expone la preocupación de los empresarios por el impacto de las políticas económicas sobre el entramado industrial del país.
Consultado sobre ese documento y el tono del pronunciamiento, Kastón no evitó la polémica y fue contundente en su diagnóstico. Según afirmó, el cierre de empresas se ha convertido en un fenómeno cotidiano.
«Todos los días cierran alrededor de 30 empresas en el país», advirtió y agregó: «Estamos hablando de empresas grandes, algunas con 300, 500 o incluso 1.000 empleados. Lo grave es que nadie parece tomar medidas frente a esta situación».
Para el dirigente industrial, el problema no se limita únicamente a la pérdida de unidades productivas, sino que tiene consecuencias directas sobre el empleo y el desarrollo económico del país.
«La consecuencia inmediata es la caída del empleo. Cada empresa que cierra significa familias que se quedan sin trabajo y regiones que pierden actividad económica», explicó.
«El objetivo parece ser importar todo»
En su análisis, Kastón sostuvo que las señales que emite la política económica generan incertidumbre en el sector productivo y alimentan la percepción de que el modelo económico prioriza la apertura comercial por sobre el desarrollo industrial.
«Da la sensación de que el objetivo es uno solo: importar todo y que no se produzca nada en el país», afirmó.
Según explicó, esa dinámica impacta especialmente en las economías regionales, donde muchas industrias dependen de la protección de ciertos sectores productivos y de condiciones de competencia equitativas frente a productos importados.
«Cuando se abre la importación sin ningún tipo de regulación, muchas empresas locales no pueden competir. Y no es porque produzcan mal, sino porque enfrentan condiciones totalmente desiguales», señaló.
Cuestionamientos al
discurso presidencial
Kastón también cuestionó el contenido del discurso presidencial en la apertura de sesiones ordinarias, especialmente en lo referido al diagnóstico del empleo y la situación económica del país.
Consultado sobre la afirmación del mandatario respecto de la generación de empleo, el empresario sostuvo que la visión del gobierno no coincide con la realidad que perciben los sectores productivos.
«A él le habló a su gente, a su electorado. No nos habló a los empresarios ni a la sociedad en su conjunto», afirmó.
En esa línea, consideró que el mensaje tuvo un fuerte componente político. «Está claro que se trató de un discurso dirigido a quienes lo apoyan, intentando recuperar electorado y posicionarse para futuras elecciones. Pero en términos concretos, no hubo anuncios que beneficien a la industria ni al conjunto de la sociedad», sostuvo.
Además, recordó que durante su exposición el presidente realizó críticas al sector industrial, lo que generó malestar entre empresarios de distintos puntos del país.
«No ofreció ninguna medida que apunte a mejorar la situación de la industria. Por el contrario, el mensaje que quedó es que el sector industrial no le interesa», afirmó.
Dudas sobre la promesa
de nuevos empleos
Uno de los puntos que Kastón puso en duda fue la proyección oficial sobre la creación de nuevos puestos de trabajo vinculados al desarrollo de recursos naturales, especialmente en zonas cordilleranas. «Se habló de generar un millón de empleos a partir del desarrollo de la cordillera, pero eso no es realista», señaló.
Para fundamentar su postura, comparó la situación con la experiencia de países vecinos. «Chile lleva más de 50 años explotando cobre en la cordillera y ahora también litio y tierras raras, y aun así no llega a 400 mil empleos en ese sector», explicó.
Según el dirigente industrial, esto demuestra que la caída de puestos de trabajo en la industria no puede compensarse automáticamente con el crecimiento de otros sectores.
«Por cada empleo industrial que se pierde no aparece otro inmediatamente. Cuando se caen miles de puestos de trabajo, no se recuperan con la misma velocidad», afirmó.
Comparaciones con
otras crisis económicas
Durante la entrevista, Kastón también fue consultado sobre si la situación actual puede compararse con crisis anteriores, como las registradas durante la década del noventa.
El dirigente consideró que existen diferencias importantes entre ambos períodos, aunque reconoció que aquel proceso también fue muy duro para la industria.
«Son contextos distintos. Aquella etapa también fue muy difícil, pero el problema hoy es la velocidad con la que están ocurriendo las cosas», explicó.
Para ilustrar su argumento, recordó algunos datos históricos vinculados al empleo. «A Carlos Menem le llevó diez años expulsar del sistema a unas 900 mil personas. A Fernando De la Rúa le llevó dos años perder cerca de 200 mil puestos de trabajo», señaló.
Según afirmó, estos procesos demuestran que los efectos de las políticas económicas pueden tardar en generar conflictos sociales profundos.
La industria trabaja por debajo del 50% de su capacidad
Otro de los datos que preocupa al sector industrial es el bajo nivel de utilización de la capacidad instalada. Según explicó Kastón, actualmente la industria argentina opera muy por debajo de su potencial productivo. «Hoy la industria está trabajando en promedio entre un 40% y un 45% de su capacidad instalada», detalló.
Esto significa, según indicó, que más de la mitad del potencial productivo del sector permanece ocioso. «Concretamente, no estamos utilizando ni siquiera el 50% de la capacidad instalada. Eso muestra con claridad el nivel de retracción de la actividad», explicó.
El empresario aclaró que existen diferencias entre sectores y empresas, pero que la tendencia general es la misma.
«Hay industrias que están un poco mejor y otras mucho peor, pero el promedio es ese. Y es un indicador muy preocupante», sostuvo.
Defensa del sector
Otro de los ejes de la entrevista estuvo vinculado a las críticas que desde el Gobierno se han realizado hacia el sector empresario.
Kastón consideró injusto responsabilizar a la industria por los problemas estructurales de la economía argentina.
«Nosotros no generamos las políticas económicas ni los impuestos. Nosotros generamos industrias y generamos trabajo», afirmó.
En ese sentido, sostuvo que el sector industrial ha sido muchas veces víctima de decisiones políticas que escapan a su control. «Si hubo errores o abusos en el sistema, deben investigarse y castigarse, pero eso no puede ser excusa para destruir toda la industria», remarcó.
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