el «misil ciego» que golpeó el corazón árabe de Israel

Tariq quiere creer que la destrucción que ven sus ojos no fue intencional. Que el ataque iraní que esta madrugada de viernes hirió a 85 de sus vecinos y destruyó 300 casas en Zarzir, el municipio árabe del norte de Israel en el que él nació, no estaba dirigido a dañar a los suyos, la comunidad árabe israelí.
“Creo que el misil es ciego, que no fue lanzado a propósito para lastimarnos”, se consuela ante Clarín.
Una vivienda tras haber sido destruida por un ataque con misiles iraníes en Zarzir, al norte de Israel, el viernes 13 de marzo de 2026. Foto AP/Ariel SchalitZarzir es un pueblo, mayoritariamente, árabe y musulmán. Las dos mezquitas que sobresalen del skyline lo delatan.
Es un viernes de Ramadán, mes sagrado para el Islam porque conmemora el instante en el que Alá reveló el Corán al profeta Mahoma, y casi todos los vecinos están en ayunas.
El sitio donde cayó el misil. Foto: EFEDesde que comenzó este último capítulo de la guerra, el 28 de febrero, es la primera vez que Irán bombardea una población árabe israelí.
Nadie protesta, sin embargo, contra Teherán por esta especie de “fuego amigo”, un ataque desde la antigua Persia, donde la mayoría de la población también es musulmana. Aquí reina la resignación.
Y la sorpresa: no se esperaban la visita del presidente israelí, Isaac Herzog, que recorrió la zona donde cayó el misil iraní y habló del pedido recurrente que el presidente estadounidense Donald Trump le hace para que indulte al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Netanyahu está acusado de corrupción por varios delitos, como haber pagado sobornos, haber cometido fraude y abuso de confianza.
Policías israelíes inspeccionan la zona del ataque en Zarzir. Foto: EFE“No busco mi propio honor, sino el honor del Estado -dijo Herzog desde Zarzir-. Hay un dicho entre nosotros: ‘A un rey al que se le perdona su honor, no se le perdona su honor’. Yo no soy un rey, soy el presidente de Israel, un Estado soberano e independiente. En estas circunstancias, hay una diferencia entre los debates políticos y legales, incluso con nuestros aliados, y los ataques descarados contra los símbolos del gobierno y la soberanía de Israel.”
Musulmanes israelíes
A 10 kilómetros de Nazareth, Zarzir ocupa unos 3.900 kilómetros cuadrados en los que viven menos de 10 mil vecinos. Es tierra de beduinos, nómades árabes que abandonaros el perpetuo peregrinar siguiendo cursos de agua para dar de pastar a sus animales y se asentaron en esta zona entre los años 40 y 60 del siglo pasado.
En Israel ,la población beduina actual reúne a entre 250 y 300 mil personas.
Los índice de pobreza y violencia en estas comunidades árabes son mayores que en el resto de las ciudades donde la población es judía.
También están menos preparadas para protegerse ante ataques de misiles. Según la organización Bimkom, que promueve políticas públicas, el 46 por ciento de los hogares árabes en Israel no cuenta con refugios. En el resto del país, la cifra desciende al 26 por ciento.
Aquí, la mayoría de las casas tiene dos plantas y está rodeada por árboles frutales. Predominan los naranjos y los limoneros.
Varias personas inspeccionan el lugar donde impactó un cohete en Zarzir, Israel, el 13 de marzo de 2026. EFE/EPA/ATEF SAFADITariq es abogado y tiene tres hijos. Estudió en el Reino Unido y en Estados Unidos y volvió a su país para formar una familia. Es asesor legal del municipio de Zarzir. “No importa cuál haya sido la intención del misil -dice a Clarín-. Todos somos seres humanos, todos somos ciudadanos y nos cuidamos unos a otros.”
“No es importante si fue arrojado para que cayera acá o para otro lugar. El resultado es el mismo. Ojalá la guerra termine pronto y podamos vivir pacíficamente”, es el deseo del asesor legal del municipio.
El norte de Israel es la zona del país más castigada desde que comenzaron las operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra Irán.
Porque no sólo es un blanco a atacar por parte de Teherán, que responde a los bombardeos israelíes con ojivas de racimo que dispersan el daño sobre varios kilómetros a la redonda de los vecindarios que resultan destruidos.
También reciben cohetes y ataques de la organización terrorista Hezbollah que, desde Líbano, descarga su represalia por el asesinato del líder supremo iraní, Alí Khamenei.
Fuego cruzado
Según las fuerzas de defensa israelí, dos tercios de las lanzaderas de misiles de Irán ya fueron destruidas. Aseguran, además, que barrieron con el 80 por ciento de la capacidad defensiva de Teherán.
Sin embargo, el régimen de los ayatolas continúa lanzando a Israel bombas de racimo, prohibidas por la legislación internacional humanitaria, y misiles 358, más sencillos para operar y algo más difícil de detectar.
Un vehículo en una zona tras el impacto de un misil iraní que dejó al menos a 58 personas heridas este viernes, en la ciudad árabe de Zarzir, a unos 10 kilómetros de Nazaret (Israel). EFE/ Cuerpo de Bomberos“Aunque iniciar una guerra es fácil, no se puede ganar con unos pocos tuits. No cesaremos en nuestro empeño hasta que se arrepientan de este grave error de cálculo”, posteó el jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, en sus redes sociales.
Larijani advirtió que, si Estados Unidos se ensañara con la infraestructura eléctrica de Irán, este país respondería cortando el suministro eléctrico a toda la región: “Si lo hacen, toda la región se quedará a oscuras en menos de media hora”, amenazó el jefe de seguridad.
Las fuerzas aéreas de Israel intensifican los ataques sobre tres centros de poder iraní; Teherán, Shiraz, en el sur, y Ahvaz, en el oeste. En Shiraz, los aviones israelíes destruyeron una planta subterránea fortificada, utilizada para la producción y almacenamiento de misiles.
Las cifras de la guerra
Este viernes, fuentes oficiales de Israel confirmaron que, desde que comenzó esta nueva guerra, los ataques israelíes provocaron la muerte de entre 4.000 y 5.000 soldados iraníes.
Desde el punto de vista del material bélico descargado sobre objetivos militares de Teherán, Israel dejó caer más de 10.000 bombas sobre territorio iraní desde el inicio de las operaciones conjuntas con Estados Unidos, el último día de febrero de este año.
En total, se registraron más de 7.600 ataques. Unos 2.000 contra cuarteles generales e infraestructura sensible del régimen iraní.
Este viernes, en Teherán, miles de iraníes salieron a las calles para celebrar el día de AlQuds (Día de Jerusalén), en el que el pueblo iraní manifiesta su solidaridad con el pueblo palestino.
En Zarzir, aviones militares israelíes rugen sobre el cielo rumbo a la frontera con Líbano. Los vecinos ni miran. En el aire retumba la convocatoria gutural del muecín que, desde la mezquita, llama a rezar.
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