Aída Ayala: «Nunca me fui de la política; siempre estaré al lado de la gente»

Las tres veces intendente de Resistencia, exdiputada y funcionaria nacional, entrevistada por LA VOZ DEL CHACO, reivindicó su modelo de gestión basado en la participación vecinal, la planificación estratégica y la articulación entre el sector público y el privado para generar empleo genuino. Expresó su preocupación por el atraso de la ciudad en infraestructura y defendió proyectos estructurales como el crecimiento hacia el norte, las defensas de la zona sur y los desagües troncales pendientes. En el plano político, señaló que la Unión Cívica Radical (UCR) atraviesa un momento complejo y llamó a acompañar las decisiones partidarias, incluidas las alianzas, y a priorizar el diálogo entre poderes del Estado para impulsar el crecimiento del país.
Así transcurrió el diálogo en LA VOZ DEL CHACO.
-Es un placer poder recibirla en LA VOZ DEL CHACO, Aída Ayala. Fue intendenta durante tres períodos aquí en Resistencia, con una amplia trayectoria política: diputada, funcionaria nacional y ampliamente reconocida en el arco del radicalismo. Una dirigente, bueno, de peso, con palabra y con hechos, con gestión. Es un gusto poder recibirte también en este mes de marzo, el mes de las mujeres trabajadoras y líderes, y poder contar con tus reflexiones para este diario, para LA VOZ DEL CHACO. Aída, ¿cómo llega 2026 a tu vida? Multifacética, pero también en términos políticos. ¿Nunca te detuviste?
-Para mí es un gusto estar con ustedes. Siempre fueron amigos y acompañaron también desde el punto de vista crítico la gestión, desde todo punto de vista, como debe ser el periodismo, durante tantos años de intendencia y antes como presidenta del Concejo.
La verdad es que iniciamos 2026 con muchas expectativas, fundamentalmente contenta porque se hizo justicia; es decir, la Justicia me dio la razón y fue contundente. En la causa que se había armado, justamente el fallo de casación a nivel federal -que es el máximo organismo- determina que la causa estaba armada o basada en suposiciones y que no cuenta con ningún hecho real. Es contundente al decir: «Aída es inocente».
Eso era lo que esperaba y lo que decía desde el primer día en que me tocó vivir esta pesadilla, que la verdad fueron muchos años, más de seis o siete. Pero bueno, las mujeres somos fuertes, resilientes y seguimos de pie. Por eso digo que iniciamos este año felices por eso, con amigos y con mi familia. Todos felices porque se hizo justicia, porque en algún punto, aunque demore tanto, existe la justicia. Yo creo más en la justicia divina.
-La gente que le rodea, especialmente los vecinos de Resistencia, valoran mucho ese hecho. Subyace en tu trabajo, en tu trayectoria y en tu experiencia un mensaje que, independientemente del hecho judicial y su resolución, hoy aparece también en el presente de los ciudadanos: el llamado de las urnas. Honestidad, transparencia, modernización -un término que solías utilizar en los foros radicales y en conferencias-, la presencia del sector privado y su peso en la gestión pública, y lo que se demanda en términos de desburocratización. Son conceptos que, además de cuestiones como el cambio climático o la infraestructura, aparecen de manera permanente en la voz de los ciudadanos y hoy también se discuten en el campo político. Son reclamos permanentes de la sociedad. ¿Qué siente al oír este tipo de pedidos y gestiones hoy en curso, teniendo en cuenta que siempre lo señaló?
-La verdad es que me sorprende un poco, porque yo no tenía expectativas. En realidad uno siempre tiene expectativas, porque yo nunca me fui de la política: siempre estuve al lado de la gente. Todos los días escuchaba que me decían: «Tenés que volver», porque teníamos una forma muy particular de gestionar.
Era, como vos decías, la participación de la gente con un plan estratégico. Sabíamos hacia dónde íbamos. La verdad es que teníamos un gabinete muy completo, de excelencia. Todos eran muy buenos. No sé si alguna vez la Municipalidad va a volver a tener un gabinete de esa calidad, no solamente por conocimiento, sino por la calidad humana, la empatía y el espíritu de hacerse cargo de los problemas de la gente.
Entonces estaba ese contacto cotidiano, y eso la gente lo extraña. Fue una impronta que se dio naturalmente porque dimos la vida en esos años de gestión por Resistencia, porque nos apasionaba. Y eso es lo que de pronto la gente recuerda. Además estamos en momentos muy difíciles, donde el dinero no alcanza y donde la gente necesita ser escuchada. Siempre necesita ser escuchada, pero en momentos de crisis esa necesidad se potencia. Seguramente los funcionarios escuchan, pero siempre está la demanda del vecino, que también nos pasaba a nosotros: nunca alcanzaba, siempre quería más y quería ser escuchado.
Y lógicamente sueña con mejorar su calidad de vida, con las obras que se necesitan, con los desagües que aún faltan en Resistencia y con el trabajo genuino del sector privado. El sector privado tiene que involucrarse en la gestión, crecer y fortalecerse para que no solamente Resistencia y el Chaco, sino el país, puedan despegar. El sector público marca la dirección y propone, pero debe sumarse el sector privado para definir entre todos la ciudad y la provincia que queremos. Tenemos que tener metas concretas y avanzar sobre ellas. Ver qué zonas de Resistencia son productivas, a qué productos vamos a apuntar, escuchar a los comerciantes. Porque Resistencia fue siempre el centro comercial del norte argentino.
Hoy estamos un poco desdibujados, es verdad, pero también es la situación nacional -e incluso mundial- la que está impactando.
«Las mujeres somos fuertes, resilientes y seguimos de pie»
-Líder, mujer, una de las voces femeninas más escuchadas durante mucho tiempo en el Norte del país y dentro del radicalismo. Fue también líder de foros de intendentes justamente por este modelo de administración en Resistencia. Ese enorme cariño que le tiene el resistenciano y el recuerdo de tu gestión siguen presentes. ¿Cómo ve hoy a la ciudad, en este nuevo tiempo en el que el Norte comienza a mirar al mundo con puertos, hidrovía y nuevas gestiones? Siendo esta una de las ciudades más importantes del Norte Argentino, ¿qué mensaje tiene hoy? Se vienen, además, años interesantes en términos electorales. ¿Cuáles son las interrogantes que podrían definir la ciudad del futuro en Resistencia?
-La verdad es que Resistencia es mi lugar en el mundo. Y me dolió bastante ver cómo fue atrasándose a través de gobiernos anteriores. Sé que hoy están haciendo el esfuerzo para modernizar la ciudad y ponerla a la altura de este siglo, pero aún falta mucho.
Solamente si nos comprometemos todos se puede avanzar. No lo va a hacer un superintendente, un líder o un vecino solo. Tenemos que acompañar todos los ciudadanos. Nosotros tenemos un plan estratégico: Resistencia crece hacia el norte. Aquí se hizo la obra hidráulica más importante de Latinoamérica, la obra de control del río Negro. Por eso la ciudad debe crecer hacia el norte y ese plan debe ser respetado. Hay tierras muy ricas hacia el norte, pero también tenemos la zona sur, con la que estamos en deuda.
Nos merecemos la ejecución de las defensas de la zona sur de Resistencia con el segundo puente, las defensas y la autovía que cerraría el escudo de la ciudad. Eso definiría además un área de servicios y un área rural más atrás del canal Guaycurú y del canal 16. Todo eso está diseñado y esperando poder concretarse. Esos son los grandes sueños que se merece Resistencia con su nueva conexión con Corrientes y con toda la región.
Parte de la autovía se hizo, con una obra mejorativa en el límite con Fontana, pero el proyecto completo es mucho más importante. Esa obra permitiría que Resistencia tenga más comercios y servicios en la zona sur. Ojalá podamos verlo, porque era el camino que habíamos trazado. Pero cambiaron los gobiernos, se dejaron de lado los planes estratégicos y también se dejaron de hacer desagües pluviales fundamentales: los de la avenida Urquiza, la avenida Las Heras, la avenida Chaco y los conductos que funcionan como un peine hacia la zona sur.
Se hizo el de la avenida Alberdi, pero faltan otros en avenidas como Soberanía Nacional. Los desagües troncales continúan siendo una deuda pendiente de los gobernantes con Resistencia. Y es posible hacerlo, si todos colaboramos.
«Tenemos que tener metas concretas y avanzar»
-Aída, ahora la trasladamos al plano político. De tu libro «Mi compromiso» se desprende, más allá de una gran enseñanza, una reflexión con respecto a toda persona que aspire a pensar un poco más allá, a ver un poco más allá del presente para que aflore el bien común. Estos esfuerzos compartidos que hacen posible un gobierno, la política, un futuro para las generaciones venideras. Bueno, existe esta cuestión de la institucionalidad, del liderazgo y de la dirigencia que toca de lleno al radicalismo. Hay muchas expectativas en el Chaco y en el resto de las provincias del Norte de un radicalismo ordenado hacia 2027. Hubo un foro hace muy poquito en Santa Fe, ¿no?, de intendentes, entre los que se oyen muchas de las palabras que usted señaló en el transcurso de tus gestiones: ordenamiento, equilibrio fiscal, transparencia, pero principalmente la institucionalidad y la presencia del radicalismo. ¿Cómo ve al radicalismo hoy? ¿Qué desea que sea el radicalismo a corto plazo, a mediano plazo, a futuro?
-Bueno, eso sin duda va a depender y depende de cada uno de nosotros, porque nuestro partido está viviendo uno de los momentos más difíciles a nivel nacional. Casi desdibujado, diría yo. Pero a nivel provincial nosotros tenemos un fuerte protagonismo, y en otras provincias también. Y es lo que nosotros tenemos que utilizar en el buen sentido; es decir, la presencia fuerte de la Unión Cívica Radical en el Chaco para que, con sus principios y con sus alianzas, pueda definitivamente continuar gobernando el Chaco y poder salir de esta situación de crisis que se está viviendo, de falta de empleo, pero siempre con las banderas bien en alto: con la dignidad, con la transparencia, con esa mirada siempre puesta en la gente que más necesita. Y es posible.
Ahora se tiene que venir la etapa de generación de empleo genuino, es decir, de empleo privado para que la gente pueda acceder. Hoy veo que están en la etapa también de formación; digamos, están formando en la municipalidad, por ejemplo, he visto y he leído que hay talleres de formación, sobre todo en oficios, que se necesitan muchísimo. Y bueno, se va avanzando. Pero si nosotros miramos hacia atrás, es como que un tiempo se perdió, y hoy retoma el radicalismo esto y empezamos desde donde habíamos dejado hace más de doce años. Eso es lo triste. Pero de todas maneras no tenemos que llorar hacia atrás, tenemos que avanzar. Entonces depende de nosotros. Hoy nos toca ser gobierno a nivel municipal, ser gobierno a nivel provincial, y tenemos que ser inteligentes, tenemos que ser humildes y generosos.
Nunca olvidarnos de que somos una circunstancia en el poder, que la gente nos votó, que tiene expectativas y que nos necesita. Entonces escuchar, y en base a eso, con una planificación, con un orden, continuar avanzando hacia eso que pide la gente: que pide trabajo, que pide empleo, que pide certezas. Entonces, si tienen trabajo -no en el Estado estamos hablando, sino en el comercio-. Ahora, con esta nueva ley hay que analizar bien también la situación, la nueva ley de empleo.
En qué afecta o no, todavía no está en vigencia. Pero también es otro tema de análisis dentro de la unidad radical. ¿Qué opinamos los radicales de cada unidad? En muchos aspectos yo creo que va a favorecer, pero en otros aspectos hay que analizar bien. Yo no la conozco en profundidad para no ir un paso hacia atrás.
La política ante una sociedad golpeada por la crisis económica nacional
-Los intendentes se preguntan qué hacer con arcas con menor coparticipación que antes. Es un interrogante que también atraviesa a todas las gobernaciones, a las 24. Preguntamos: ¿qué haría Aida Ayala en un contexto como este, siendo parte del gobierno, teniendo en cuenta las expectativas que los ciudadanos también tienen sobre los dirigentes políticos?
-Claro, con eso tendría que conocer. Yo no soy parte de este gobierno provincial ni municipal. Si bien me toca hoy ser ciudadana y, como ciudadana, acompaño todo lo que defina el gobierno -su presidente es Leandro Herrero-, si bien sé que es una situación difícil, es distinto estar adentro, donde se toman las decisiones, donde existe una planificación, donde existe una estrategia y donde seguramente está determinado un momento justo en que esto, digamos, va a empezar a cumplir esas expectativas de empleo que necesita la gente y de poder vivir mejor.
Porque sin duda cada uno de los municipios y de la provincia sufre el impacto de la economía nacional, y también estamos dependiendo de eso. Y en este momento, lógicamente, todo es ajuste: ajuste para tener déficit cero. Pero tiene que ir acompañado del desarrollo. Entonces tenemos que ser optimistas en ese caso, aunque duela hoy, porque duele. Y nosotros estamos a disposición.
A mí, por ejemplo, en el tiempo que nosotros estuvimos en la intendencia, nos tocó gobernar en un ámbito totalmente adverso: gobierno provincial de otro color político, también el gobierno nacional, con una deuda que eran tres presupuestos.
Sin embargo, salimos adelante porque la gente empezó a pagar los impuestos, porque estuvimos al lado de ellos y porque con todo lo que en ese momento se recaudaba se podía avanzar más. Hoy el esquema es diferente. La gente no tiene cómo pagar; a veces no llega a fin de mes para comer. No sé si pagan los impuestos.
Entonces, sin duda, hay un sacudón que cambió todo y hay que tener coraje para ser intendente. Yo no puedo, desde este lugar, porque desconozco lo interno de la Municipalidad de Resistencia y de la provincia, pero sí creo en la capacidad tanto de Roy Nikisch como de Leandro Zdero. Porque si ellos se presentaron a ocupar esos cargos, hoy tienen la responsabilidad de sacarlos adelante. Y lógico, nosotros tenemos que acompañar, porque reitero: una persona sola no va a hacer ese milagro.
Entre todos tenemos que trabajar y tenemos que hacer el esfuerzo. Y tenemos que participar, porque eso es lo importante: ser escuchados, ir a los lugares, a las aperturas que hace el gobierno municipal y provincial, a las audiencias públicas, porque de esa manera nutrimos al gobierno provincial.
Alianzas partidarias y gobernabilidad en un escenario complejo
-Existe también, desde el seno del radicalismo, la cuestión de las alianzas. Y muy presente también en los discursos inaugurales de las asambleas legislativas, tanto del presidente Javier Milei como del gobernador Leandro Zdero, el llamado a todos los dirigentes políticos a aportar su granito de arena justamente para lo que acaba de decir, Aída: llevar este país hacia otro estadio de desarrollo. Luego de este enorme esfuerzo que están haciendo los argentinos desde 2023 en adelante, ¿cómo llega hasta usted este mensaje de quienes hoy están en los principales puestos del poder?
-Y nosotros, como dirigentes, no podemos bajar los brazos. Aunque nos pueda disgustar algún tipo de alianzas, nosotros tenemos que respetar, porque pertenecemos a un partido político y porque ese partido político toma decisiones. Y en este caso la decisión fue aliarnos con La Libertad Avanza y con otros partidos políticos y avanzar en ese sentido.
Nosotros tenemos que acompañar, porque, como dije recién, una cosa es estar fuera del sistema, fuera del gobierno. No podemos opinar desde afuera, ser opinólogos. Hay que estar ahí adentro para tomar esas decisiones. Y yo confío en el gobierno provincial y confío en Nikisch. Y si han tomado esta decisión de que nuestro partido se haya aliado con La Libertad Avanza, tiene que ser por el bien de los chaqueños y por el bien de los argentinos.
Entonces hoy no hay margen para la pelea, hoy no hay margen para la confrontación. La gente está como en carne viva, está muy sensible y necesita que los dirigentes seamos maduros, que no andemos con chicanas, que no digamos «no me gusta esto» o «no me gusta lo otro». Si no me gusta, tengo que informarme. Pero hay que ser muy cuidadosos. No es tan fácil la situación.
La gente está disconforme, no digo con el gobierno: tiene hambre, o sea, no le alcanza para llegar a fin de mes y quiere trabajar. Entonces todavía no se han generado la cantidad de puestos de trabajo que se necesitan y tenemos que apostar a eso.
Un mensaje de cercanía y compromiso con los ciudadanos
-Aída, qué lectura hace de la política nacional hoy, teniendo en cuenta el compromiso durante tu trayectoria política hasta el presente con el órgano legislativo. También fue presidenta del Concejo Deliberante. ¿Qué opina del rol que debe cumplir el legislador hoy en este plan de desarrollo, también una manera distinta de hacer gobierno dentro de la política, también la de crear la ley?
-Sí, a ver. Yo digo que en este sistema democrático los legisladores tienen un rol importante y tienen que ser respetados por el presidente, por los gobernadores. Y lo único que nos une a todos es la palabra, es el diálogo. Y no hay que perder el diálogo, porque los legisladores tienen en sus manos las herramientas para ir sembrando el futuro del país.
Si bien el Ejecutivo tiene un rol preponderante -es más, puede avanzar sin algunas leyes que necesita; de hecho el presidente ha avanzado sin leyes y lo puede hacer- y puede traer fuentes de trabajo y gente que quiera invertir en la Argentina, los legisladores tienen un rol fundamental y tenemos que acompañar todo lo que sea bueno para el país. Porque es lo que queremos todos: salir adelante, que la Argentina sea una potencia nuevamente. La energía no puede ser tan cara en el Chaco, en la Argentina.
Hay muchas cosas que se tienen que regularizar, que se están regularizando algunas, pero que cuestan la vida. Entonces es una etapa muy fuerte, muy sufrida la que está viviendo el chaqueño, el argentino. Y ojalá valga la pena, porque creo que el horizonte tiene que estar ahí nomás: el despegar nuestro.
-Un mensaje para los ciudadanos, Aída.
-Bueno, a toda la gente de Resistencia, del Chaco -porque con todos me cruzo en general-, yo quiero transmitirles mi afecto y mi reconocimiento, porque estuvieron siempre en los momentos más difíciles. Y decirles que cuenten conmigo, que yo estoy. Y que me sorprenden muchas veces cuando me dicen «volver». No depende de mí, depende de las estrategias justamente del radicalismo, depende de las estrategias del gobierno.
Yo siempre voy a estar, voy a ayudar y voy a escuchar desde el lugar en que me toque estar. Pero este es mi lugar en el mundo. Yo tengo una familia chiquita, que son mis hijas, mis nietos, pero mi familia grande son los ciudadanos de Resistencia. Y a ellos les debo, y siempre voy a estar. Así que lo que pueda hacer desde el lugar en que esté, que cuenten conmigo.
-Muchas gracias, Aída.
-Muchas gracias a vos Facundo.
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