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Denuncian desmonte en la reserva natural Caraguatá y apuntan al municipio

La organización ambiental Misión Eco denunció la existencia de destrozos en el área natural del Caraguatá, en Resistencia, luego de trabajos realizados por maquinaria vinculada al área de Obras Públicas del municipio.
La integrante del colectivo ambientalista, Yanel Mayol, cuestionó las declaraciones oficiales que señalaron que las tareas correspondían únicamente a la limpieza de senderos y sostuvo que, en realidad, se produjeron intervenciones mucho más profundas dentro del área protegida.
«Desde Obras Públicas dijeron que solamente estaban limpiando senderos, pero nosotros invitamos a toda la ciudadanía a que vaya al Caraguatá y vea qué tipo de limpieza se realizó», afirmó Mayol.
Según explicó, los ambientalistas recorrieron el predio y realizaron mediciones que, a su entender, contradicen la versión oficial.
«El secretario de Obras Públicas, Luis Zarabozo, dijo que los senderos tenían apenas dos metros de ancho para poder circular. Nosotros fuimos con cintas métricas y medimos más de 7,5 metros en algunos sectores. Por eso decidimos levantar la voz y defender lo que realmente está ocurriendo», aseguró.

Denuncian la tala de especies nativas
En declaraciones a Radio Facundo Quiroga, Mayol también cuestionó que desde el municipio se haya minimizado el impacto ambiental, particularmente en relación con la remoción de árboles nativos.
«Se dijo que se habían roto aromitos y que no era algo tan importante. Pero los aromitos son especies nativas del Chaco. Forman parte del ecosistema y son fundamentales para las aves que habitan el lugar», explicó.
En ese sentido, detalló que estas especies cumplen un rol clave en el equilibrio del monte. «Los aromitos tienen ramas abiertas que sirven de refugio para muchas aves. Allí se alimentan y buscan insectos dentro del ecosistema del Caraguatá», indicó.
La ambientalista aclaró que, en algunos casos, puede ser necesario podar ramas, pero sostuvo que lo ocurrido excede cualquier tarea de mantenimiento. «Podía haber algunas ramas que requerían poda, pero lo que se hizo fue una extracción excesiva dentro del predio», remarcó.
Además, aseguró que no solo se vieron afectados aromitos, sino también otras especies del monte chaqueño.
«No fueron solo aromitos. También se dañaron quebrachos, algarrobillos e incluso algarrobos dentro del predio», denunció.

Reclamo al municipio y pedido de inspección
Ante esta situación, Mayol pidió que las autoridades municipales recorran el lugar y verifiquen personalmente el estado del área. «Invitamos al director de Obras Públicas a que vaya al Caraguatá y vea el destrozo que se hizo dentro de un área protegida», sostuvo.
Asimismo, cuestionó la falta de información pública sobre las tareas realizadas.
«Nunca vimos una comunicación oficial previa, ni informes, ni fotografías de los trabajos. Solo se dice que fueron al lugar, pero sinceramente parece que no fueron a ver el desastre que se estaba produciendo», expresó.

Cruce con trabajadores durante el operativo
La ambientalista señaló que integrantes de Misión Eco pudieron ingresar al predio mientras se realizaban las tareas y dialogar con algunos de los operarios.
«Nosotros tenemos autorización para ingresar porque venimos trabajando hace tiempo dentro del predio, realizando relevamientos y tareas vinculadas a la conservación», explicó.
En ese contexto, relató un episodio de tensión con uno de los responsables del operativo.
«Hablamos con uno de los operadores, Daniel Ocampo, que estaba dando órdenes a los maquinistas. Nosotros entendemos que los trabajadores cumplen órdenes, pero la forma en que se respondió fue muy prepotente», afirmó.
Según Mayol, los ambientalistas solicitaron en varias oportunidades que se suspendieran los trabajos.
«En un momento logramos frenar la obra pidiendo por favor que detuvieran las máquinas. Incluso había un guardabosques haciendo un relevamiento, pero aun así los trabajos continuaban», sostuvo.

Acusan incumplimiento de compromisos
La referente ambiental aseguró que, tras una discusión, los operarios se retiraron del lugar momentáneamente.
«Nos dijeron que se iban y que las máquinas se retiraban. Nosotros confiamos en esa palabra y nos quedamos vigilando afuera del predio», relató.
Sin embargo, afirmó que posteriormente se reanudaron los trabajos. «Dos horas después volvió el señor Ocampo y detrás de él había una máquina trabajando dentro del Caraguatá. Le dije directamente que había faltado a su palabra y que lo que estaban haciendo era un desastre», expresó.
Además, criticó el comportamiento de algunos trabajadores durante la jornada.
«Mientras realizaban las tareas dejaron botellas y plásticos en el lugar. Después se habla de una ciudad limpia, pero van a un monte a desmontar y a destruirlo», cuestionó.

Quién estaba
a cargo del operativo
Consultada sobre la responsabilidad de los trabajos, Mayol aseguró que Ocampo estaba vinculado al municipio y coordinaba las tareas en el lugar. «Por lo que pudimos averiguar, él es contratado por el municipio y era quien daba las órdenes a los maquinistas», señaló.
En ese sentido, indicó que las tareas responderían al área de Obras Públicas municipal.
«Quien está a cargo del área es el director Luis Rosa, y según entendemos desde allí se habrían dado las indicaciones», afirmó.

La diferencia entre parque y reserva natural
Durante la entrevista, Mayol también explicó que el área de Caraguatá recientemente adquirió un mayor nivel de protección ambiental al ser declarada reserva.
«Es importante aclarar que el Caraguatá forma parte fundamental del ecosistema del Chaco», señaló.
La ambientalista explicó que existe una diferencia clave entre un parque y una reserva natural. «En un parque se busca conservar especies y vegetación, pero se permiten ciertas actividades recreativas o intervenciones.
En cambio, en una reserva el objetivo principal es proteger los ecosistemas, la flora y la fauna», indicó.
Por ese motivo, afirmó que las intervenciones humanas deben ser mínimas.
«En una reserva se limita la actividad humana y se prioriza la conservación científica y ecológica. No se permiten obras ni modificaciones del ambiente», explicó.

Consecuencias ambientales
Finalmente, la integrante de Misión Eco advirtió que la destrucción de hábitats naturales genera impactos directos en la vida silvestre y también en las zonas urbanas cercanas.
«Cuando vemos animales como yararás, yacarés o serpientes cerca de las casas, muchas veces es porque se destruye su hábitat natural», explicó.
En ese sentido, concluyó que la protección del monte es fundamental para evitar estos conflictos. «Después nos asustamos cuando aparece un animal en una vivienda o cuando alguien sufre una mordedura.
Pero muchas veces esto ocurre porque estamos destruyendo los lugares donde viven», concluyó.

Un ecosistema protegido internacionalmente

Mayol también recordó que el área forma parte de sistemas de protección ambiental de alcance internacional.
«El Caraguatá está dentro de la convención de humedales que rige desde 1991. Es un sitio protegido por tratados internacionales que buscan conservar humedales en todo el mundo», explicó.
Además, señaló que el lugar integra el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de la Argentina, lo que implica obligaciones específicas de conservación.
«Estamos hablando de un área protegida que debería ser cuidada por todos: por la comunidad y principalmente por los funcionarios a través de políticas públicas ambientales», afirmó.


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