Cinco conclusiones sobre el boom de multimillonarios en Estados Unidos


La clase multimillonaria nunca ha sido tan numerosa.
Turboalimentada por las reducciones de impuestos de la era Trump y otras políticas que la favorecen, la minoría rica de Estados Unidos tiene más poder sobre el país que en cualquier otro momento del siglo pasado.
En los albores de esta nueva plutocracia, EE.UU. enfrenta una disyuntiva clave: ¿va a permitir que varios cientos de familias sigan acumulando control económico e influencia política? ¿Y cómo será el país a medida que se vea cada vez más determinado por las necesidades y convicciones de su 1% más rico?
En ninguna parte es más pronunciado ese dilema que en el condado de Teton, estado de Wyoming, la zona que rodea el valle Jackson Hole. Tras haber sido durante mucho tiempo el condado con mayor riqueza per cápita de la nación, ahora Teton alberga la brecha de riqueza más drástica de EE.UU. Con ayuda del Caucus de la Libertad (agrupación de simpatizantes políticos apoyada por donantes ultra ricos), el 1% más adinerado ha influido en muchas decisiones sobre uso del suelo, educación y política fiscal. La vida para quienes no son ricos se ha vuelto insostenible allí.
A continuación se exponen cinco conclusiones de un análisis del New York Times sobre la plutocracia emergente de Estados Unidos y su incidencia en sitios como Jackson, Wyoming.
En solo ocho años se hicieron multimillonarias unas 350 personas
El análisis muestra la asombrosa velocidad con que ha aumentado la fortuna del 1% en los últimos años. Los estadounidenses más pudientes vieron aumentar su patrimonio neto un 120% entre 2017 y 2025, una escalada colosal con respecto al crecimiento del 45% que habían disfrutado durante el período anterior equivalente.
Como resultado, el número de multimillonarios estadounidenses saltó un 50 % entre 2017 y 2025, hasta alcanzar más de 900 personas, según algunas estimaciones.
Además, el 0,1 % de los hogares más prósperos —los más ricos entre los ricos— vio crecer su fortuna a un ritmo más rápido que el resto, en parte porque la gente adinerada es la que más se beneficia cuando los mercados bursátiles suben.
El 1% top de los hogares estadounidenses, que cuenta con un patrimonio neto particular mínimo de 11,1 millones de dólares, posee en conjunto alrededor de 25,6 billones de dólares en acciones y fondos de inversión, la misma cantidad que el 99% restante del país, según la Reserva Federal.
Más de la mitad de esos 25,6 billones de dólares en acciones que posee el 1% está en manos del 0,1% más rico.
Las rebajas de impuestos de Trump incrementaron la venta de aviones privados y las ganancias corporativas
Si bien la brecha de la riqueza viene ampliándose en forma sostenida desde hace 40 años, las rebajas de impuestos del presidente Trump de 2017 potenciaron la tendencia, de acuerdo a un análisis del Times y una serie de estudios nuevos.
La ley fiscal permitió que los compradores de jets privados dedujesen el costo de los aviones —aparentemente adquiridos con fines de negocios— y entre 2017 y 2025 las transacciones globales de jets crecieron un 42 %, basándonos en datos de la corporación Global Jet Capital. La ley también duplicó la cantidad de dinero que cada unidad familiar puede transferir a sus herederos libre de impuestos.
La disposición que redujo del 35% al 21% la tasa impositiva de las empresas tuvo su mayor impacto en los ultrarricos. A medida que se volvían más rentables, las compañías fueron utilizando los beneficios adicionales para recomprar acciones propias. El mercado bursátil se disparó, favoreciendo a la clase ejecutiva, que recibe gran parte de la remuneración en acciones de sus respectivas empresas. A juzgar por un análisis de Brookings Institution, pocas firmas reinvirtieron significativamente en negocios y empleados, y los aumentos salariales que recibieron los trabajadores rara vez resultaron suficientemente altos como para compensar el aumento de los precios de alimentación y vivienda.
La pandemia fue un factor multiplicador
La pandemia de coronavirus acrecentó los efectos de los recortes impositivos. Los precios de la tecnología levantaron vuelo a medida que el personal empleado se disponía a trabajar desde la casa y los avances tecnológicos contribuyeron a originar aproximadamente la mitad de la riqueza de todos los multimillonarios. Alrededor de dos tercios de los nuevos magnates surgidos desde principios de 2020 también amasaron su fortuna en el sector tecnológico.
Elon Musk lideró el grupo con una riqueza que superó por mucho el medio billón de dólares partiendo de 25.000 millones a principios de 2020, un incremento del 2100 %. El patrimonio neto de Jeff Bezos trepó un 165 %, el de Mark Zuckerberg se multiplicó por más de cuatro y Larry Ellison, el multimillonario cofundador de Oracle, vio ascender su fortuna un 275 %.
La pandemia hizo evidentes los desequilibrios socioeconómicos que afloraron durante el primer mandato de Trump. La mayor parte del país se guareció en su casa y capeó una fuerte recesión a comienzos de 2020 para luego afrontar una inflación desorbitada que se tragó la mayoría de los aumentos salariales que las empresas habían proporcionado a sus trabajadores.
Pero los estadounidenses ricos aprovecharon la coyuntura para comprar acciones, bienes raíces y otros activos básicamente en oferta. El banco de inversión UBS descubrió que los aproximadamente 2.000 multimillonarios que había en el mundo en ese momento aumentaron su riqueza en más de 2 billones de dólares, un 28 % de alza entre abril y julio de 2020. Y su desembolso, especialmente en bienes raíces y construcción, contribuyó a que subieran los costos de la vivienda y la construcción para todos.
Enorme riqueza en el condado de Teton
Esta confluencia de acontecimientos se sintió profundamente en el condado de Teton, donde los ricos vieron crecer sus fortunas durante el primer gobierno de Trump. Durante la pandemia se incorporaron todavía gran cantidad más de familias de élite a la zona, lo que disparó los precios de los bienes raíces (y de todo lo demás). El precio promedio de una vivienda unifamiliar superó los 7 millones de dólares.
Para 2024 el ingreso per cápita del condado de Teton alcanzó los US$532.903, la cifra más alta de la nación a nivel de condado; en segundo lugar, por lejos, con alrededor de US$280,000 quedó el condado de Summit del estado de Utah. Los empinados ingresos se debieron principalmente al 1% más acaudalado de los residentes, que tienen una entrada anual estimada por un análisis de datos fiscales del Times en alrededor de US$35 millones. Esto equivale a 221 veces el ingreso anual promedio del 99% más pobre del condado.
Hoy algunas personas no reconocen ya sus poblaciones. Andrew Munz, que creció en Jackson Hole, dice que es como si la región hubiera entrado en un profundo letargo durante la pandemia y al despertar se diera cuenta de que los nuevos ricos habían tomado el control de ella.
El conservador Caucus de la Libertad llegó al poder en la Legislatura Estatal a fin de 2024, gracias en parte a donantes prósperos como el ex operador de commodities Dan Brophy, residente en Wyoming. Poco después de las elecciones generales de ese año los legisladores aprobaron una reducción sustancial de los impuestos a la propiedad, una de las pocas fuentes de ingresos del estado provenientes de los residentes adinerados y una medida que muchos economistas calificaron de regresiva. En noviembre analizaron un proyecto de ley que derogaría por completo los impuestos a la propiedad, otro gran beneficio para los ricos.
También aprobaron un programa universal de vales escolares que otorgaría a las familias de Wyoming 7.000 dólares por año de fondos impositivos para gastar fuera del sistema escolar público. La nueva ley podría desviar fondos de escuelas públicas hacia el tipo de colegios privados y escuelas autónomas que suelen favorecer a las familias adineradas. La Corte Suprema de Wyoming está evaluando si la ley entra en vigor.
En el condado de Teton el contrato social se está deteriorando
Los residentes locales comentan que hubo muchas cosas agradables de vivir entre el 1%, incluso cuando la desigualdad crecía. Teton contaba con mejor atención médica que el resto del estado. Las escuelas públicas daban mejores resultados académicos. Pero el último boom multimillonario, sumado a un régimen fiscal que favorece a los más acomodados, ha erosionado la calidad de vida.
La reducción del impuesto a la propiedad afectó de inmediato la financiación de escuelas, fuerzas policiales, mantenimiento de carreteras, estacionamientos y a los hospitales, según Mike Yin, legislador estatal demócrata que representa a Teton. El hospital del condado ha limitado sus consultas. El Departamento de Salud ha achicado su personal. El año pasado, dos ayudantes del sheriff asignados a patrullaje no dispusieron de vehículos adecuados.
Y la escasez de vivienda accesible, que constituye un problema desde hace décadas, es ahora tan grave que profesores, personal de salud e incluso médicos se ven expulsados del condado por los altos precios.
Bienvenidos a Wyoming, frontera de la nueva era dorada de Estados Unidos.
Katie Benner es corresponsal y principalmente escribe sobre grandes instituciones que modelan la vida estadounidense.
Steven Rich es reportero de datos del New Tork Times. Utiliza el análisis de datos para investigar temas trascendentes y contextualizar la actualidad.
Traducción: Román García Azcárate.
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