Kaston advirtió que la industria atraviesa una crisis profunda y sin señales de recuperación

Aldo Kaston, realizó un crudo balance sobre la situación del sector industrial durante 2025 y el inicio de 2026, y advirtió que la actividad atraviesa una crisis profunda, marcada por la caída del consumo, el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo, sin señales claras de recuperación.
«El 2025 fue una caída sistemática de todas las industrias», afirmó Kaston, y explicó que el deterioro se refleja con claridad en el consumo masivo. «El consumo en supermercados cayó cerca del 9,8% interanual, y los indicadores marcan que este año la situación puede ser igual o incluso peor», señaló. Según el dirigente, esa retracción ya está teniendo consecuencias visibles: «Vemos grandes superficies que se están cerrando».
En cuanto al proceso industrial propiamente dicho, Kaston fue contundente: «Es una caída permanente. Todos los meses caen empresas, cierran y dejan gente en la calle, y no hay ninguna señal de repunte». Si bien reconoció que algunas firmas nuevas se inauguran, advirtió que el número es insignificante frente a los cierres. «Sobre 30 empresas que cierran por día, se abren dos en el mes. No alcanza a cubrir el espacio que se pierde», graficó.
Consultado sobre las causas, el titular de la UICH apuntó directamente a la combinación entre falta de consumo interno y dificultades para exportar. «No se puede exportar porque el costo del dólar no da. Solo se puede exportar materia prima, como el campo, porque son commodities con precios internacionales. La industria no puede competir», explicó. En ese contexto, advirtió que la recesión se profundiza: «Al caerse el consumo, no podemos producir, se reducen las ventas, cierran empresas y la recesión es cada vez peor».
En diálogo con La Voz del Chaco, Kaston también se refirió al cierre de empresas textiles y papeleras en la región, como el caso de Alal en Corrientes y Villa Ángela. «Es producto de lo mismo. Las textiles y las papeleras son las primeras que sufren estos modelos económicos. Alal aguantó demasiado, incluso más que otras, pero hoy no hay industria que pueda sostenerse: ni las que producen para el mercado interno ni las que exportan», sostuvo.
Respecto a la apertura de importaciones en el sector automotriz, reconoció un beneficio parcial para los consumidores, pero alertó sobre el impacto estructural. «Puede ser positivo para quien todavía puede cambiar el auto, pero estamos hablando de 50.000 autos menos que se van a fabricar en la Argentina», advirtió. Y detalló: «Eso significa menos chapa, menos motores, menos cubiertas, menos acero. La cadena industrial automotriz es enorme, y se va a resentir muchísimo».
En relación con los parques industriales, señaló que la falta de actividad es evidente. «Más allá de que algunos parques estén lindos o prolijos, la producción no sale como corresponde. Hay menos movimiento de personas, menos camiones. Cuando la industria cae, lo primero que se paraliza es el parque industrial», afirmó. Sobre la instalación de Mercado Libre, destacó el impacto positivo en empleo, aunque aclaró que «también sufre la caída del consumo y la competencia de plataformas del exterior».
«No se va a producir más en la Argentina. Cayó la guillotina», afirmó. Detalló que la quita de aranceles no solo afecta a los teléfonos, sino también a autos, papel y otros productos. «En el caso del papel, la mayoría de las papeleras van a dejar de producir por la diferencia de costos. Es más barato importar que fabricar», alertó.
Desde su rol empresario en el sector del packaging, Kaston contó cómo impacta la situación en su propia firma: «Estamos trabajando al 40%, tuvimos que reducir personal para sostener la empresa, siempre con la esperanza de que esto cambie. Pero no es una cuestión de esperanza, es una cuestión de decisión política», remarcó.
También se refirió al índice de inflación y a los costos crecientes. «La inflación significa más caída. Ganás lo mismo, pero gastás más para comer», explicó, y agregó que los aumentos en servicios fueron determinantes: «La luz aumentó más de 120%, pasamos de pagar 90 mil pesos a más de un millón. Y la producción no creció, al contrario, cayó».
Kaston pidió una revisión profunda del modelo económico y de la política industrial. «No puede ser que resolver un problema sea destruir la industria nacional. Necesitamos un mercado interno fuerte y reglas que permitan producir y trabajar», sostuvo e hizo un llamado a la dirigencia política: «Es más fácil reconfigurar a un político que a la industria argentina. Hay que cambiar la forma de gobernar».
«La caída de empresas impacta
directamente en la recaudación»
En otra parte del diálogo, Aldo Kaston, explicó que la provincia cuenta con alrededor de 18 parques industriales, aunque con realidades muy dispares. «Algunos funcionan más, otros menos», señaló, y precisó que en el Parque Industrial de Puerto Tirol actualmente operan 33 empresas.
Gas natural:
un servicio disponible,
pero con costos prohibitivos
Respecto al acceso al gas natural, el titular de la UICH confirmó que el parque de Puerto Tirol cuenta con el servicio, aunque remarcó que el problema principal es el elevado costo de la denominada «última milla», es decir, la conexión desde el sistema troncal hasta cada empresa.
«Tenemos gas natural, pero lo que no se resolvió bien todavía es el tema de la última milla. Estamos hablando de costos muy elevados para que el gas ingrese a tu negocio», explicó. En ese sentido, advirtió que el valor de la instalación «casi define el uso o no del gas», debido a las bajadas de presión necesarias desde el sistema principal. «Es un tema que se viene conversando, pero todavía no se avanzó», agregó.
Rutas deterioradas y
mayores costos logísticos
Kaston también se refirió al impacto del mal estado de las rutas en la logística empresarial. «Yo recién hablaba de los costos del flete. Si rompen una cubierta, eso lo tienen que cobrar de algún lado», sostuvo, y alertó sobre la creciente cantidad de accidentes. «Estamos viendo reparaciones muy precarias. Hay gente que viaja por el interior y se encuentra con palos y tachos de 20 litros señalizando baches. Los pozos son cada vez más grandes», describió. En ese marco, reclamó una mayor inversión por parte del Gobierno nacional: «El Estado recauda impuestos al combustible que son para las rutas, pero nada de eso se ve. Han armado un agujero negro con los fondos nacionales y nadie sabe dónde va a parar ese dinero».
Acuerdo Mercosur
–Unión Europea
Consultado sobre el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, Kaston se mostró escéptico respecto a sus beneficios para la industria argentina. «Podría beneficiar al agro, pero lo postergaron un año más, y ese año probablemente sea otro más», indicó. «El problema es que estamos creando un país abierto a cualquier cosa del mundo y lo único que podemos exportar son commodities. Europa hace exactamente lo contrario: protege su mercado interno y su industria. No van a dejar entrar la mercadería argentina», aseguró, y calificó el acuerdo como «un anuncio que no se va a terminar de concretar».
Cierre de empresas
y falta de actividad
En cuanto a la situación empresarial en el Chaco, el presidente de la UICH fue contundente: «Se cerraron empresas. No todas del nivel de grandes firmas, pero se cerraron».
Sobre la reforma laboral impulsada a nivel nacional, consideró que el eje del problema no está en la legislación sino en la falta de actividad económica. «Lo único que te motiva a tomar empleo es tener más producción. En los últimos 20 años se tomó la mayor cantidad de empleo con doble indemnización», recordó. «Podés bajarme impuestos o cambiar beneficios laborales, pero no voy a tomar un empleado más si no tengo producción. Tomar un empleado no es gratis, todos conocemos los riesgos, pero los tomamos cuando hay actividad», remarcó.
Críticas al modelo productivo y a la concentración económica
Kaston sostuvo que la reforma laboral, tal como está planteada, «favorece a las grandes empresas», permitiéndoles abandonar actividades industriales tradicionales para volcarse a sectores como la minería o el petróleo. «Dejan su producción, despiden gente con bajos costos y pasan a una industria que consume muy poca mano de obra y deja poco dinero en el país», advirtió. En ese contexto, destacó la necesidad de una acción conjunta entre sectores productivos: «Unificar a todas las entidades para hacer un reclamo masivo es fundamental para la supervivencia de cada actividad. La industria sola no puede, ni siquiera nos recibe el Gobierno nacional».
Además, alertó sobre el impacto fiscal del cierre de empresas: «Lo que no entienden los políticos es que la caída de empresas va en el mismo porcentaje que cae la recaudación. ¿De dónde van a seguir sacando plata para pagar sueldos?».
Paralelismos
con los años ’90
y advertencia social
Al trazar un paralelismo con la década del ’90, Kaston sostuvo que la situación actual avanza a una velocidad mayor. «Menem recibió el país con hiperinflación y 800 mil desocupados, y lo entregó con 1,8 millones. El sistema recién cayó en 2001. Hoy el daño está llegando más rápido», señaló. «Este gobierno todavía tiene mucho daño por hacer antes de que la sociedad reaccione», afirmó, y llamó a las instituciones a generar «un espacio de creatividad» para pensar alternativas de desarrollo.
Industria, pobreza
y desarrollo
En el tramo final, Kaston abordó temas sociales y estructurales, como la pobreza y la inseguridad. «Bajar la edad de imputabilidad no resuelve el problema del robo. El delito no nace de la nada, nace de la falta de recursos», afirmó, aunque aclaró que no justifica el delito. «Pasamos de 300 mil planes sociales a 6 millones en tres gobiernos. Algo estamos haciendo mal», reflexionó, y cuestionó el modelo extractivo: «Chile cobra el 50% de impuestos a los minerales, nosotros el 3%. Ahí ya tenés un problema recaudatorio enorme».
Para el dirigente industrial, la salida es clara: «Industrializando todo. No regalándole nada a nadie». Recordó que el país supo fabricar aviones, barcos, trenes y producir con alto contenido nacional. «Esto no es magia: destruimos la industria nacional durante años». Finalmente, llamó a pensar un nuevo esquema productivo que incorpore tecnología e innovación. «Hay que trabajar con inteligencia artificial y nuevas tecnologías para competir. Hoy a la industria no se la observa, no se la mira», concluyó.
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