Naturalmente, el gobierno de Donald Trump tiene que hacer ajustes

“Si hubiera habido algo contra el presidente lo hubiéramos sabido durante el gobierno de Biden”, señaló Jaime Florez, Director de Comunicaciones Hispanas del Comité Nacional Republicano, sobre el vínculo de Donald Trump con el financista abusador sexual Jeffery Epstein y los archivos sobre el caso que se abrirán en las próximas semanas.
En una entrevista con Clarín, el portavoz del partido explicó por qué el jefe de la Casa Blanca terminó aceptando la apertura de esos documentos y dijo que el caso “se utiliza para derivar la atención de las otras cosas”.
Además Florez habló de la caída de Trump en los sondeos y de la inflación, sobre todo de los alimentos. “El aumento de los precios que tenemos viene de la administración anterior. Apenas tenemos 10 meses en el gobierno y ya estamos produciendo resultados después de haber recibido cuatro años de tragedia”, dijo. Y agregó: “Esto no se resuelve de la noche a la mañana. Naturalmente, hay que hacer ajustes”.
-¿Por qué el Partido Republicano finalmente votó a favor de la apertura de los archivos, algo a lo que Trump se resistió por mucho tiempo?
-Primero, el país tiene cosas mucho más importantes en las que enfrascarse. Segundo, esto va a seguir polarizando a la nación sin ninguna necesidad. Tercero, volver a traer este tema, donde hay tantas víctimas, muchas de ellas menores de edad… Se buscaba una manera de evitar todo eso. Nosotros tenemos certidumbre absoluta de que si hubiera algo que comprometiera al presidente Trump con el caso de Epstein se hubiera revelado porque todos estos archivos estuvieron en manos de los demócratas durante los cuatro años de la administración Biden. Años en los que se atacó al presidente en todos los flancos de la manera más implacable. Lo llevaron a todo tipo de cortes con todo tipo de procesos, ninguno de los cuales llegó a ninguna conclusión certera sobre algún comportamiento punible del presidente. Pero los demócratas siguieron insistiendo.
Haley Robson, una víctima de la red de abusos sexuales de Jeffrey Epstein, ante la prensa frente al Capitolio, en Washington, días atrás. Foto: BLOOMBERG -¿Y qué sucedió entonces?
-Se llegó a un acuerdo con los legisladores del partido. El presidente les pidió a todos que si no había más remedio abrieran los archivos y que sea lo que Dios quiera. El partido siguió los lineamientos y el liderazgo del presidente y votaron todos a favor. ¿A qué ha conducido esto? Ya se están viendo involucrados no republicanos, no el presidente, sino demócratas.
-Pero hubo importantes figuras del partido republicano y del movimiento MAGA que criticaron públicamente a Trump por no abrir los archivos y la presión del partido era fuerte. Por ejemplo, el presidente se peleó con la congresista Marjorie Taylor Greene, a quien llamó “traidora”.
-Ella siempre ha sido así controversial, es su estilo y ahora trata de ganar un poco de notoriedad enfrentando al presidente. Pero la señora Taylor Greene no representa ningún grupo importante dentro del dentro de la bancada republicana en el Congreso. (La legisladora finalmente anunció el viernes por la noche que renuncia a su banca).
-Varios legisladores y figuras de alto perfil del movimiento MAGA , como Tucker Carlson, Laura Loomer, Steve Bannon, también presionaban con el tema.
-Lo que se estaba interpretando en ese momento era que el presidente no quería que se abrieran los archivos porque tenía temor de que estuviera comprometido con algo. Eso nunca tuvo ningún asidero. Yo insisto en esto porque esa es la piedra angular de todo: si hubiera habido algo contra el presidente lo hubiéramos sabido durante el gobierno de Biden. Nosotros hemos sabido siempre que el presidente no tiene absolutamente nada que ver con eso. Lo dijo la señora Ghislane Maxwell (la pareja de Epstein): el presidente no tuvo absolutamente nada que ver.
-La semana pasada se difundieron mails de Epstein que decían que Trump había “pasado horas” en su casa con una víctima. ¿Veían el indicio de alguna situación complicada para el presidente?
-Es interesante que esos indicios parecen llamar la atención, pero a nadie le llama la atención el hecho de que el ex presidente Bill Clinton viajó 26 veces en el avión de Epstein. Y los medios de comunicación no están tratando de investigar qué fue lo que sucedió con un ex presidente del que ya tenemos nociones de su tipo de comportamiento cuando estuvo en la Casa Blanca.
Donald Trump y su decreto sobre los aranceles a productos importados de decenas de países, el 2 de abril pasado. Foto: REUTERS -Más allá de la lista de involucrados, Trump es el presidente en ejercicio y por eso es relevante.
-Pero con toda franqueza, cuando el presidente no era el presidente en ejercicio mientras Biden sí lo era y el presidente era candidato, nadie investigó a Bill Clinton, pero sí investigaron a Donald Trump por muchas cosas.
-¿Cómo cree que este caso está impactando sobre Trump y el partido en general? ¿Es un escándalo que siempre lo incomoda políticamente?
-No impacta. Simplemente lo utilizan para tratar de desviar la atención de las otras cosas. ¿Cuándo lo divulgan? Justo el día en que los republicanos obtienen la victoria de conseguir que un grupo de senadores demócratas cambien de opinión y voten junto con los republicanos para acabar con el cierre del gobierno. Una victoria contundente de un Partido Republicano totalmente unido, monolítico, que a lo largo de 43 días siguió los lineamientos del presidente. Y justo cuando los republicanos obtienen la victoria, los demócratas que perdieron vergonzosamente esta batalla salen con esta información completamente amañada. Y los medios de comunicación de la corriente dominante se dedican a hacer caja de resonancia de todas estas cosas. Lo único que les interesa es desprestigiar al presidente.
-Más allá del escándalo Epstein, las encuestas marcan una caída de la popularidad del presidente y que los estadounidenses están disgustados por la inflación, los precios de los alimentos. ¿Trump lo advierte? ¿Buscará corregir algunos de estos temas que preocupan a la gente?
-Cambios radicales no debemos esperar. Puede haber algunos ajustes en el estilo, más en la forma que en el fondo. Porque lo que estamos viendo es que, desde el punto de vista macroeconómico, crece el empleo en el sector privado, hay crecimiento económico, tenemos la inflación bajo control, gracias a que la Reserva Federal entró en razón están reduciéndose las tasas de interés. Ahora el desafío está en convertir esos números macroeconómicos, que son muy favorables, en lo que la gente quiere ver. O sea, a la gente no le interesa que el crecimiento esté en 3,8% si está pagando el arroz, los frijoles o la carne más caros de lo que pagaba antes. Pero también tenemos que ver los resultados positivos. Estamos pagando la gasolina casi $2 menos de lo que la llegamos a pagar durante la administración anterior. La cuestión económica desde el punto de vista macro está dando resultados.
Donald Trump saluda a la prensa, este sábado al salir de la Casa Blanca. Foto: AP-Pero la gente no lo percibe así, se ve en las encuestas y en los resultados adversos para los republicanos en las elecciones de New Jersey, Virginia. ¿Qué piensan hacer?
-Yo no creo que podamos saltar a conclusiones en este sentido sobre los resultados de dos elecciones en dos estados que son predominantemente demócratas.
-Más allá de esos estados, las encuestas a nivel nacional señalan que los estadounidenses no están de acuerdo con el manejo de la economía y de la inflación, sobre todo.
–No estoy diciendo que las encuestas favorezcan al presidente, pero evidentemente podrían favorecerlo más. Hay campaña de los medios de comunicación en contra de Trump, al que atacaron por los aranceles que hoy son una fuente de ingresos para los Estados Unidos y nadie ha demostrado que hayan incidido de alguna manera en el aumento de los precios. El aumento de los precios que tenemos viene de la administración anterior. Apenas tenemos 10 meses en el gobierno y ya estamos produciendo resultados después de haber recibido 4 años de tragedia. El gobierno anterior tuvo la tasa de inflación más alta en más de 40 años. Esto no se resuelve de la noche a la mañana. Naturalmente, hay que hacer ajustes. Las encuestas son para eso, para que le digan a uno cómo está y en qué puede mejorar.
¿Hay temor de un mal resultado en las elecciones legislativas del año que viene?
-Hay que hay que seguir acompañando. Nosotros somos optimistas. Siempre cuando un gobierno tiene la Casa Blanca y las mayorías en Congreso, las elecciones inmediatamente posteriores dan una desventaja y se pierden unas bancas tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. Pero el presidente está cumpliendo con las promesas que hizo en la campaña y que llevaron a que la gente lo eligiera con 77 millones de votos. Trump no llegó a improvisar ni llegó a proponer cosas nuevas. Todo lo que está haciendo el presidente lo anunció, lo propuso durante su campaña.
-También recuerdo que uno de sus slogans de campaña era “Kamala: precios altos. Trump: precios bajos” y eso no se estaría cumpliendo…
-Bueno, sí, ya van a comenzar a verlos. Corregir cuatro años de desastres en 10 meses es imposible. Pero ya estamos viendo precios más bajos. ¿Quieres ver precios más bajos? Ve a la estación de servicio. Combustible por debajo de tres dólares el galón (3,7 litros).
-Los precios bajos no se ven en el supermercado ¿Trump va a trabajar sobre eso?
-Está trabajándose en eso y el lema él mismo lo anunció la semana pasada y es “asequibilidad”. Vamos a hacer que Estados Unidos sea accesible otra vez.
Source link



