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El reciclaje de plomo para baterías de automóviles en EE. UU. está envenenando a la gente

OGIJO, Nigeria — Un polvo tóxico cae del cielo sobre la ciudad de Ogijo, Nigeria.

Cubre los pisos de las cocinas, los huertos, los atrios de las iglesias y los patios de las escuelas.

El hollín tóxico se eleva desde las rudimentarias fábricas que reciclan plomo para empresas estadounidenses.

Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 23 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Afueras de la fundición de plomo True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, 26 de abril de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Jehosaphat Adedayo, de 10 años, cuyo análisis de sangre registró un nivel tres veces superior al considerado intoxicación por plomo, en su escuela en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Fumilayo Ajibayo, quien relató que partículas negras salen de la boca de su hija Iremide, de 3 años (a la derecha), cuando tose, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Científicos recolectan muestras de suelo para analizar los niveles de plomo en un campo de yuca cerca de la fundición de plomo True Metals, en Ogijo, Nigeria, el 26 de abril de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que las fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Afueras de la fundición de plomo de True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, 26 de abril de 2025.  (Finbarr O'Reilly/The New York Times)Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 23 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Afueras de la fundición de plomo True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, 26 de abril de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Jehosaphat Adedayo, de 10 años, cuyo análisis de sangre registró un nivel tres veces superior al considerado intoxicación por plomo, en su escuela en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Fumilayo Ajibayo, quien relató que partículas negras salen de la boca de su hija Iremide, de 3 años (a la derecha), cuando tose, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Científicos recolectan muestras de suelo para analizar los niveles de plomo en un campo de yuca cerca de la fundición de plomo True Metals, en Ogijo, Nigeria, el 26 de abril de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que las fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Afueras de la fundición de plomo de True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, 26 de abril de 2025. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)

Con cada respiración, las personas inhalan partículas invisibles de plomo que se absorben en el torrente sanguíneo.

El metal se filtra en el cerebro, causando graves daños al sistema nervioso. Daña el hígado y los riñones. Los niños pequeños ingieren el polvo al gatear por el suelo, los parques infantiles y los patios, y luego llevarse las manos a la boca.

Daña el hígado y los riñones.

Los niños pequeños ingieren el polvo al gatear por el suelo, los parques infantiles y los patios, y luego llevarse las manos a la boca.

El plomo es un elemento esencial en las baterías de los automóviles.

Sin embargo, su extracción y procesamiento son costosos.

Por ello, las empresas han recurrido al reciclaje como una fuente más económica y aparentemente sostenible de este metal peligroso.

En las últimas tres décadas, a medida que Estados Unidos endureció las regulaciones sobre el procesamiento de plomo para proteger a los estadounidenses, encontrar plomo a nivel nacional se convirtió en un desafío.

Por ello, la industria automotriz buscó proveedores en el extranjero para complementar su suministro.

Setenta personas que viven cerca de Ogijo y trabajan en fábricas de la zona se ofrecieron voluntariamente para que The New York Times y The Examination, una organización periodística sin fines de lucro que investiga la salud global, les realizaran análisis de sangre.

Siete de cada diez presentaban niveles nocivos de plomo.

Todos los trabajadores habían sufrido intoxicación.

Más de la mitad de los niños analizados en Ogijo presentaban niveles que podrían causarles daño cerebral permanente.

Las muestras de polvo y suelo mostraron niveles de plomo hasta 186 veces superiores al límite considerado peligroso.

Más de 20.000 personas viven a menos de dos kilómetros de las fábricas de Ogijo.

Los expertos afirman que los resultados de las pruebas indican que muchas de ellas probablemente están siendo envenenadas.

Mortalidad

Se estima que la intoxicación por plomo causa muchas más muertes al año en todo el mundo que la malaria y el VIH/SIDA juntas.

Provoca convulsiones, derrames cerebrales, ceguera y discapacidades intelectuales permanentes.

Fumilayo Ajibayo, quien relató que partículas negras salen de la boca de su hija Iremide, de 3 años (a la derecha), cuando tose, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025.  (Carmen Abd Ali/The New York Times)Fumilayo Ajibayo, quien relató que partículas negras salen de la boca de su hija Iremide, de 3 años (a la derecha), cuando tose, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. (Carmen Abd Ali/The New York Times)

La Organización Mundial de la Salud deja claro que ningún nivel de plomo en el cuerpo es seguro.

Las fábricas de Ogijo y sus alrededores reciclan más plomo que cualquier otro lugar de África.

Los fabricantes que utilizan plomo nigeriano producen baterías para importantes fabricantes de automóviles y minoristas como Amazon, Lowe’s y Walmart.

La industria automotriz promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental.

El plomo de las baterías usadas, cuando se recicla de forma limpia y segura, puede fundirse y reutilizarse una y otra vez con una contaminación mínima.

Pero las empresas han rechazado las propuestas de utilizar únicamente plomo certificado como producido de forma segura.

Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 23 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Afueras de la fundición de plomo True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, 26 de abril de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Jehosaphat Adedayo, de 10 años, cuyo análisis de sangre registró un nivel tres veces superior al considerado intoxicación por plomo, en su escuela en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Fumilayo Ajibayo, quien relató que partículas negras salen de la boca de su hija Iremide, de 3 años (a la derecha), cuando tose, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Científicos recolectan muestras de suelo para analizar los niveles de plomo en un campo de yuca cerca de la fundición de plomo True Metals, en Ogijo, Nigeria, el 26 de abril de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que las fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Afueras de la fundición de plomo de True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, 26 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Se le extrae sangre a un niño para realizarle una prueba de envenenamiento por plomo en Ogijo, Nigeria, el 16 de junio de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Una niña salta una zanja de drenaje cerca de Everest Metal, una fundición de plomo en Ogijo, Nigeria, el 22 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Niños asisten a una escuela cerca de la fundición de plomo de True Metals en Ogijo, Nigeria, el 18 de junio de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Onwusonye Chimobi, cuyo análisis de sangre registró un nivel cinco veces superior al considerado intoxicación por plomo, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Peter Onyekachi, cuyo análisis de sangre registró un nivel cuatro veces superior al considerado intoxicación por plomo, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 8 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Fotografía aérea de la fundición de plomo de True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Fotografía aérea de la actividad de reciclaje en la fundición de plomo Everest Metal en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Tope Adebayo, quien afirma que intenta evitar que su nieta de 4 años, Darasimi Mukaila (abajo), juegue en la tierra frente a su casa en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. (Carmen Abd Ali/The New York Times)Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 23 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Afueras de la fundición de plomo True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, 26 de abril de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Jehosaphat Adedayo, de 10 años, cuyo análisis de sangre registró un nivel tres veces superior al considerado intoxicación por plomo, en su escuela en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Fumilayo Ajibayo, quien relató que partículas negras salen de la boca de su hija Iremide, de 3 años (a la derecha), cuando tose, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Científicos recolectan muestras de suelo para analizar los niveles de plomo en un campo de yuca cerca de la fundición de plomo True Metals, en Ogijo, Nigeria, el 26 de abril de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que las fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Afueras de la fundición de plomo de True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, 26 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Se le extrae sangre a un niño para realizarle una prueba de envenenamiento por plomo en Ogijo, Nigeria, el 16 de junio de 2025. Una investigación del New York Times, en colaboración con The Examination, reveló que fábricas nigerianas que suministran plomo reciclado a la industria automotriz estadounidense han estado envenenando a los residentes de la zona. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Una niña salta una zanja de drenaje cerca de Everest Metal, una fundición de plomo en Ogijo, Nigeria, el 22 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Niños asisten a una escuela cerca de la fundición de plomo de True Metals en Ogijo, Nigeria, el 18 de junio de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Onwusonye Chimobi, cuyo análisis de sangre registró un nivel cinco veces superior al considerado intoxicación por plomo, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Peter Onyekachi, cuyo análisis de sangre registró un nivel cuatro veces superior al considerado intoxicación por plomo, en su casa en Ogijo, Nigeria, el 8 de noviembre de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Carmen Abd Ali/The New York Times)
Fotografía aérea de la fundición de plomo de True Metals en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Fotografía aérea de la actividad de reciclaje en la fundición de plomo Everest Metal en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, el 25 de abril de 2025. La industria automotriz estadounidense promociona el reciclaje de baterías como un éxito ambiental, pero el plomo de esas baterías usadas en las fundiciones de África está envenenando a las personas de las comunidades aledañas. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)
Tope Adebayo, quien afirma que intenta evitar que su nieta de 4 años, Darasimi Mukaila (abajo), juegue en la tierra frente a su casa en Ogijo, Nigeria, el 7 de noviembre de 2025. (Carmen Abd Ali/The New York Times)

Los fabricantes de baterías confían en las garantías de las empresas comercializadoras de que el plomo se recicla de forma limpia.

Estos intermediarios se basan en auditorías superficiales que hacen recomendaciones, no exigencias.

En efecto, la industria construyó un sistema de suministro global en el que todos los involucrados pueden decir que otra persona es responsable de la supervisión.

Nigeria se encuentra entre las fuentes de plomo reciclado de más rápido crecimiento para las empresas estadounidenses.

Ogijo y las comunidades aledañas constituyen el núcleo de la industria, con al menos siete plantas de reciclaje de plomo.

Dos fábricas se ubican cerca de internados.

Otra está frente a un seminario.

Otras se encuentran rodeadas de viviendas, hoteles y restaurantes.

Entre las mayores y más contaminantes recicladoras de plomo de Ogijo se encuentra True Metals.

Según consta en los registros, ha suministrado plomo a fábricas que producen baterías para Ford, General Motors, Tesla y otros fabricantes de automóviles.

True Metals no respondió a las preguntas sobre sus prácticas ni sobre los resultados de las pruebas de plomo.

Fotografía aérea de la actividad de reciclaje en la fundición de plomo Everest Metal en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, el 25 de abril de 2025. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)Fotografía aérea de la actividad de reciclaje en la fundición de plomo Everest Metal en Ogijo, Nigeria, en una zona densamente poblada al noreste de Lagos, la capital, el 25 de abril de 2025. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)

La mayoría de las grandes compañías automovilísticas no se pronunciaron sobre las conclusiones del Times and Examination acerca del plomo contaminado procedente de Nigeria.

Volkswagen y BMW afirmaron que investigarían el asunto.

Subaru declaró que no utiliza plomo reciclado de ningún país de África.

Debido a la opacidad y la dispersión de la cadena de suministro, es improbable que las empresas automovilísticas y los fabricantes de baterías conozcan el origen exacto del plomo que utilizan.

Dependen de empresas comerciales internacionales para su suministro.

Una de estas empresas, Trafigura, ha enviado plomo reciclado a compañías estadounidenses procedente de True Metals y otras seis fundiciones nigerianas en los últimos cuatro años, según consta en los registros.

El año pasado, Trafigura registró ingresos por valor de 243.000 millones de dólares por la comercialización de petróleo, gas y metales a nivel mundial.

Hasta hace poco, entre los proveedores nigerianos de Trafigura se encontraba una fábrica, Green Recycling Industries, que intentaba hacer honor a su nombre.

Expertos internacionales de organizaciones de investigación sin fines de lucro y de la industria metalúrgica visitaron Green Recycling el año pasado como parte de una iniciativa para fortalecer el deficiente sistema de inspección de recicladores de baterías en Nigeria.

Se le extrae sangre a un niño para realizarle una prueba de envenenamiento por plomo en Ogijo, Nigeria, el 16 de junio de 2025.  (Finbarr O'Reilly/The New York Times)
Se le extrae sangre a un niño para realizarle una prueba de envenenamiento por plomo en Ogijo, Nigeria, el 16 de junio de 2025. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)

El país cuenta con leyes para proteger el medio ambiente, pero tiene dificultades para hacerlas cumplir.

Los expertos quedaron maravillados con la tecnología anticontaminación de Green Recycling y la maquinaria que desmontaba las baterías de forma segura.

“Los equipos y los procesos de reciclaje son significativamente diferentes y de un nivel notablemente superior al observado en cualquier otra planta de Nigeria”, escribieron los expertos.

Pero operar de forma limpia puso a Green Recycling en desventaja.

Tuvo que compensar sus altos costos de maquinaria ofreciendo menos dinero por las baterías desechadas.

Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 23 de abril de 2025. (Finbarr O'Reilly/The New York Times)Trabajadores en un desguace, donde utilizan machetes para abrir baterías de vehículos y extraer el ácido, preparándolas para el reciclaje del plomo, en Lagos, Nigeria, el 23 de abril de 2025. (Finbarr O’Reilly/The New York Times)

Superada en ofertas por competidores con operaciones rudimentarias, Green Recycling se quedó sin nada que reciclar.

Ali Fawaz, gerente general de la empresa, afirmó que sus competidores básicamente ganaban dinero perjudicando a los lugareños.

«Si matar gente está bien, ¿por qué no iba a matar yo a más y más?», preguntó.

La empresa cerró este año.

Los mismos expertos que elogiaron las condiciones de Green Recycling también visitaron a sus competidores.

Lo que encontraron, según escribieron, probablemente constituía «graves violaciones de los derechos humanos».

Concluyeron que siete plantas en Ogijo y sus alrededores estaban «en clara violación de las prácticas internacionales comunes».

True Metals destacó por ser especialmente peligroso.

Riesgos

Los trabajadores manipularon incorrectamente los materiales y expusieron innecesariamente la zona circundante a humo tóxico, según escribieron los inspectores.

Una gruesa capa de lodo y polvo de plomo cubría el suelo.

Los gerentes de True Metals declararon a los inspectores que realizaban análisis de sangre a sus trabajadores.

Sin embargo, los registros de la empresa solo mostraban peso, pulso y presión arterial, según el informe.

Trafigura contrata empresas externas para auditar a sus proveedores y garantizar que cumplan con las normas gubernamentales e industriales.

Sin embargo, quienes participan en el reciclaje de plomo afirman que dichas auditorías tienen escaso efecto.

Un trabajador de True Metals, que habló bajo condición de anonimato para proteger su empleo, dijo que las visitas se anunciaban con antelación y que a la mayoría de los trabajadores se les enviaba a casa.

A los que se quedaron se les dieron overoles y gafas nuevas y se les instruyó sobre cómo responder a las preguntas, añadió.

Tras estas auditorías, los consultores emiten recomendaciones que incluyen soluciones sencillas, como la distribución de equipos de seguridad, y otras más costosas, como la instalación de nuevos equipos.

Según entrevistas con un consultor de Lagos que realiza auditorías, el propietario de una fundición nigeriana y un antiguo operador de Trafigura que ha visitado plantas en toda África, las fundiciones suelen hacer lo que les resulta asequible y omiten el resto.

Todos hablaron bajo condición de anonimato por pertenecer al sector metalúrgico y temer represalias.

En un comunicado escrito, Neil Hume, portavoz de Trafigura, afirmó que la empresa cumplió con todas las normativas y colaboró ​​con el gobierno nigeriano y expertos externos para evaluar a sus principales proveedores.

Añadió que es práctica habitual notificar a las plantas antes de las visitas.

“Nuestro enfoque de abastecimiento responsable busca mejorar los estándares mediante expectativas claras, capacitación y desarrollo de capacidades, junto con un seguimiento exhaustivo”, escribió Hume.

Añadió que Trafigura dejó de trabajar con proveedores que “constantemente” no mejoraron.

La empresa declinó hacer comentarios sobre lo que sabía acerca de las condiciones en proveedores como True Metals.

Un puñado de empresas dominan la fabricación de baterías para automóviles en Estados Unidos.

El mayor fabricante, Clarios, afirmó que no compra plomo de África Occidental.

El segundo mayor, East Penn Manufacturing, sí lo hace.

East Penn, una empresa familiar, opera la planta de baterías más grande del mundo, en la pequeña localidad de Lyon Station, Pensilvania.

La empresa se ha autodenominado “el fabricante más progresista en materia de protección ambiental de toda la industria”.

En su sitio web afirma: “Lo ecológico es bueno”.

En una entrevista, los directivos de East Penn afirmaron que la escasez de plomo los obligó a depender de intermediarios.

«Menos del 5%» provenía de Nigeria, declaró Chris Pruitt, presidente ejecutivo del consejo de administración de East Penn.

Pruitt afirmó que la empresa no le había dado mucha importancia a la procedencia de su plomo hasta que el Times y The Examination hicieron preguntas.

East Penn confió en las garantías de sus agentes de que todo estaba en orden.

“¿Será que confié demasiado?”, dijo Pruitt.

Tras recibir las preguntas, East Penn dejó de comprar plomo nigeriano y comenzó a reforzar su código de conducta para proveedores, según declaró Pruitt.

Ahora, las compras de plomo están sujetas a un escrutinio más exhaustivo y los directivos reciben informes mensuales sobre las compras en el extranjero, añadió.

En septiembre, los investigadores que realizaron los análisis de sangre y suelo para el Times y The Examination concluyeron en un informe que la mayoría de las personas con altos niveles de plomo en sangre habían inhalado partículas emitidas por las fábricas.

Escribieron que el gobierno debía actuar con rapidez para abordar la contaminación e iniciar una limpieza exhaustiva.

Ese mes, las autoridades nigerianas clausuraron cinco fundiciones, entre ellas True Metals.

“Las pruebas han revelado la presencia de plomo en los residentes, lo que ha provocado enfermedades y muertes”, dijo Innocent Barikor, director general de la agencia de protección ambiental de Nigeria.

Las autoridades afirmaron que esas fábricas habían infringido la ley al no utilizar los equipos de control de la contaminación obligatorios, no realizar análisis de sangre a sus empleados y no elaborar evaluaciones de impacto ambiental.

El gobierno también sancionó a las fábricas por desmontar las baterías manualmente en lugar de utilizar maquinaria.

Pero días después, las fábricas volvieron a funcionar.

© 2025 The New York Times Company


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